Por Víctor Barrera
La situación de México cada vez se vuelve más difícil si no existe un viraje en el camino que llevamos y que podría ocasionar un problema mayor.
Se habla de proteger la soberbia nacional y cada día se destruye y cede un poco de esta con las acciones políticas y legislativas que se realizan, con el objetivo de mantener una ideología y régimen en el poder por muchos años más.
Se habla también de trabajar para los pobres y estos cada día reciben un golpe a su economía familiar que evita alcanzar una movilidad el bienestar social.
Quienes están al frente de la administración del país, se les olvida que para que un país pueda obtener un crecimiento económico es necesario que exista inversión privada, nacional y extranjera. Esto con el objetivo de que participen en la generación de la infraestructura que permita alcanzar un desarrollo en varias zonas del país y evitar que la pobreza siga aumentando.
Pero para esto, lo he señalado en varias ovaciones, es necesario establecer garantías, como son una seguridad pública y jurídica para que los dueños del dinero inviertan a largo plazo. Además debe existir el respeto al Estado de derecho donde las instituciones tengan contrapesos para evitar que se abuse del poder.
Sin embargo esto no existe y tampoco la división de poderes, que nos hacia destacar como uno de los países con mejor estructura política. Ahora estamos entrampados en una especie de dictadura, donde el autoritarismo es lo que resuelve cualquier problema y si no es así, se hace uso de la violencia y la intimidación.
Esto coloca a México como un país poco confiable y por ello es que no ingresan más inversiones. Esto provoca estancamiento económico que evita el desarrollo social y la ampliación de mejores condiciones de vida.
El ejemplo claro es que cada día que pasa el sistema de Salud Social muestra deficiencias que atentan a la vida de la población. La falta de medicamentos, y herramientas para que los médicos realicen su trabajo es constante.
Un sistema educativo cada vez con calificaciones más bajas, lo que impide el desarrollo en este rubro de muchos mexicanos dejándolos en niveles altos de ignorancia y capacidad.
Si estos elementos continúan estando presentes, el presente y futuro del país seguirá tornándose cada vez más obscuro.
La solución a todo esto es un cambio de régimen y esto es decisión de la ciudadana realizarlo a través de el arma más poderosa en una democracia que es el voto popular. Si perdemos esto, como se esta planeando hacer, México y sus pobladores estaremos condenados a ver como México será uno de los os países con mayor pobreza, informalidad y corrupción.
