La Guardia Revolucionaria de Irán informó este domingo de una nueva explosión de una mina que habría afectado a un superpetrolero que cruzaba el estrecho de Ormuz a pesar del cierre declarado por Teherán en represalia por los ataques estadounidenses.
El petrolero detonó una mina naval en la tarde del domingo cuando transitaba por el sur del estrecho de Ormuz, lo que provocó una explosión y un incendio en la sala de máquinas, explicó la Guardia Revolucionaria, cuerpo militar e ideológico de élite iraní.
Este buque transportaba un cargamento de crudo en dirección salida del golfo Pérsico, pero «apagó todos sus sistemas de navegación e incumplió la normativa vigente en el estrecho de Ormuz y sufrió un accidente al pasar por una ruta no autorizada».
La Guardia Revolucionaria recuerda que es el tercer ataque contra un petrolero en los dos últimos días por transitar por zonas prohibidas. «Todos los buques que apaguen sus sistemas de navegación e identificación serán considerados hostiles y sufrirán las consecuencias con severidad y decisión», ha advertido la organización iraní.
Irán declaró cerrado el estrecho de Ormuz, paso estratégico del petróleo desde el golfo Pérsico a países de todo el mundo, y ha advertido de que solo es seguro cruzarlo a través de las rutas autorizadas por sus Fuerzas Armadas. Estados Unidos, por su parte, asegura que no hay bloqueo del Ormuz porque controla este estrecho militarmente, una presencia que se limita a la parte exterior del paso.
