La tasa de desempleo tuvo un crecimiento mensual de 0.3 puntos porcentuales y se ubicó en 2.8% en mayo, el nivel más alto de los últimos 8 meses, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE). Esto fue resultado de una incorporación d 190,071 personas a la población desocupada.
En el arranque del 2026, la tasa de desempleo reportó un nivel de 2.7% y mantuvo una tendencia a la baja en los meses posteriores, hasta ahora.
En tanto, el desempleo extendido tuvo un mayor crecimiento en mayo, el indicador aumentó en casi 10 puntos porcentuales y se posicionó en una tasa de 10.2 por ciento. Esta medición engloba tanto a las personas desocupadas como a las disponibles de la Población No Económicamente Activa (PNEA) como proporción de la fuerza laboral potencial.
El incremento del desempleo extendido estuvo ligado al repunte de la población disponible de la PNEA, la cual abarcó a 5.2 millones de personas, el dato absoluto más alto en lo que va del 2026.
El comportamiento del desempleo estuvo ligado a una reducción del empleo. En el quinto mes del año 194,585 personas salieron de la población ocupada, esto representa el 43% de las plazas creadas en abril.
Con este resultado, el mercado laboral acumula 26,406 nuevos empleos entre enero y mayo, esto es apenas el 2.2% de la generación de puestos laborales que se necesitan crear en un año para satisfacer el crecimiento de la fuerza de trabajo, según los datos del INEGI.
El sector formal tuvo la mayor disminución de puestos de trabajo, el 58% de las plazas perdidas en mayo fueron formales. Aunque el empleo informal se redujo en 80,191 personas, la tasa de informalidad se mantuvo en un nivel similar (55.2%) al del mes previo.
“Aunque la población ocupada en la formalidad intentó estabilizarse en meses previos, el deterioro del sector formal sigue siendo evidente con el débil crecimiento anual de 0.05% registrado en mayo. Asimismo, la tasa de informalidad se situó en 55.23%, y dado que creció respecto a abril (55.18%), se consolida una tendencia de precarización que no se ha podido revertir”, destaca Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base.
El trabajo subordinado fue el más afectado, con una contracción de 215,629 puestos, seguido de los empleadores (-161,353). Sólo el trabajo no remunerado, con un crecimiento de 127,668 personas, y el trabajo por cuenta propia, que sumó a 54,729 ocupados, presentaron saldo positivo.
“Un aumento persistente en la informalidad al cierre de mayo de 2026 disminuye el potencial de crecimiento del país al concentrar la fuerza laboral en actividades de baja productividad”, opina Gabriela Siller.
Por otra parte, la tasa de subocupación, un indicador clave del mercado laboral, tuvo una ligera disminución de 0.1 puntos porcentuales, registrando un nivel de 7.0% de la población ocupada. También denominado subempleo, abarca a las personas que tienen la necesidad de ofrecer más horas de trabajo que las que su actual ocupación les garantiza.
El sector industrial encabezó la pérdida de empleo observada en mayo. Las actividades secundarias acumularon una contracción de 463,551 plazas, por subsectores, la construcción registró el peor dato con una disminución de 335,781 puestos, seguido por la manufactura (-178,573 ocupados).
La ocupación en agricultura, pesca y ganadería tampoco tuvo un buen comportamiento, en la comparación mensual, reportó una disminución de 91,029 personas.
Sólo el sector de servicios registró un saldo positivo, aunque con resultados mixtos por subsectores. En su conjunto, las actividades terciarias aumentaron en 335,375 personas su población ocupada. El trabajo en comercio, servicios sociales, servicios diversos y gobierno, fueron los únicos que reportaron un incremento en sus niveles de ocupación, en el resto de los subsectores se observaron contracciones.
