Por Víctor Barrera

Los datos más recientes que arroja el Inegi, nos colocan en una situación difícil y esto porque el mercado interno del país ha sido casi abandonado lo que implica que la pérdida de empleos sigue en incremento al igual que el cierre de muchas empresas formales.

Durante el mes de julio, se perdieron 19 mil 500 empleos formales, pese a que se había manifestado que con la celebración del Mundial de fútbol en nuestro país habría la oportunidad de fortalecer la creación de empleos.

La pérdida del mes de julio que se suma a la que ha ocurrido a lo largo de este año, coloca al país en un nivel por encima de los empleos perdidos durante la pandemia. Cuando nuestra economía se paralizó y lamentablemente se mantiene esta situación.

Esto nos muestra por qué el empleo informal sigue en aumento, derivado de las necesidades de muchas familias de buscar el ingreso suficiente para poder llevar ingresos que le permitan cubrir por lo menos lo más necesario en alimentación y actividades diarias.

También nos muestra la falta de políticas públicas que puedan fortalecer la creación de empresas,  ya no digamos grandes empresas, sino medianas y pequeñas empresas que puedan insertarse en las cadenas productivas a favor de crear los empleos suficientes que cada año se requiere en el país, se estima que cada año se requiere crear más de un millón 200 mil empleos, Sin embargo desde 2021 hemos visto que las cifras en este rubro oscila entre los 250 mil y 400 mil empleos creados anualmente generando un déficit en este rubro dentro del país.

Ante la falta de esas políticas públicas, que van desde disminuir el tiempo para abrir una empresa, destinar recursos suficientes para que la banca de desarrollo apoye a estas medianas y pequeñas empresas, que, de acuerdo a datos, son las que ofrecen el porcentaje mayor de empleos para el la gente que está en edad de laborar. Los resultados muestran un mercado interno débil.

Si a esto sumamos que la inversión nacional y extranjera privada, tampoco crece, derivado de la incertidumbre jurídica por la debilidad del Estado de Derecho y la inseguridad pública, con un alto nivel de extorsión, robo y corrupción. Nos deja con un panorama no muy halagador para decir que en los próximos meses del año tendremos un incremento en el empleo formal.

Porque tampoco la inversión pública tiene la fuerza suficiente para echar andar el motor del crecimiento económico nacional. Esto porque no hay los suficientes recursos para crear la infraestructura en varias zonas del país, derivado a su vez porque más de la mitad de los recursos del gobierno se encuentra atada a hacer frente a sus compromisos como son el pago de pensiones y jubilaciones, de la deuda nacional y por supuesto el subsidio que aun se sigue otorgando a las mega obras que se crearon durante el sexenio anterior y el que se aplica a los energéticos y las empresas del estado que los producen, además lo abultado de los programas sociales.

México sigue mostrando una caída económica, principalmente por la falta de esas políticas públicas. El gobierno se ha conformado con manifestar que las exportaciones siguen en incremento, pero estos recursos no logran reactivar las cadenas productivas. Se señala el fortalecimiento de nuestra monedad, pero tampoco ha sido tal porque la productividad sigue estancada y ahora se vuelve a manifestar el alto ingreso de remesas, como si eso fuera un triunfo cuando representa algo negativo porque solo representa la expulsión de más mexicanos del país, por falta de oportunidades laborales.

Pero esto no podrá remediarse sino no se busca fortalecer el Estado de derecho se combate realmente la inseguridad y se aplican políticas públicas de fomento en la creación de empleos necesarios cada año. El pulso de lo que acontece en el sector laboral debe ser la base para establecer si vamos bien económicamente o no.