El diputado federal Rubén Moreira Valdez denunció el fracaso de la política de salud de los gobiernos de Morena, que prometieron un sistema mejor que el de Dinamarca, pero dejaron a millones de mexicanos sin acceso a servicios médicos, mientras trabajadores y pacientes enfrentan desabasto, falta de insumos y equipos deteriorados.
Durante el programa Con Peras, Manzanas y Naranjas, el legislador del PRI señaló que la crisis no se limita al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), sino que abarca los servicios municipales y estatales, el Sistema Nacional de Salud, el ISSSTE y el IMSS. Advirtió que las carencias deben atenderse con planeación y acciones concretas, no con consultas que busquen identificar necesidades que las autoridades deberían conocer de antemano.
Moreira Valdez cuestionó la propuesta del director general del IMSS, Zoé Robledo, de realizar consultas en los hospitales para conocer sus problemas. Explicó que, así como un vehículo requiere mantenimiento y previsión para sustituir sus componentes, el sistema de salud necesita anticipar la demanda de medicamentos, la atención de enfermedades y la renovación de equipos e instalaciones.
El coordinador parlamentario también condenó la represión contra médicos, enfermeras y trabajadores del Seguro Social que salieron a manifestarse. Señaló que, mientras en Coahuila pudieron protestar libremente, en la Ciudad de México e Hidalgo se registraron agresiones contra personal sanitario que reclama mejores condiciones laborales y recursos para atender a los derechohabientes.
Otro de los señalamientos de Rubén Moreira fue el incumplimiento del trámite para publicar la reforma constitucional que busca mejorar los salarios de médicos, enfermeras, maestros y otros trabajadores. En el marco de las demandas de mejores salarios de los trabajadores del IMSS, recordó que la iniciativa fue aprobada por la Cámara de Diputados, el Senado y las legislaturas estatales, pero sigue pendiente la declaratoria correspondiente y su publicación, por lo que reclamó que después de aprobarse, no se haya concretado el compromiso de mejorar sus remuneraciones.
Julián Martínez Proa presentó cifras del INEGI que muestran que la población sin acceso a servicios de salud pasó de aproximadamente 20 millones de personas en 2018 a 44.5 millones en 2024. En Hidalgo, indicó, la carencia aumentó de 14 a 43.5 por ciento, mientras que en Puebla pasó de 20.8 a 47.3 por ciento.
Mario Di Costanzo sostuvo que la suspensión de compras de medicamentos, la desaparición del Seguro Popular y la creación del INSABI debilitaron la atención médica. Además, expuso los bajos sueldos tabulares que perciben los especialistas en el IMSS; ejemplificó que un cirujano maxilofacial apenas gana 12 mil pesos mensuales, un camillero 5 mil 900 pesos, un médico general 10 mil 034 pesos y los nutriólogos entre 6 mil y 10 mil pesos, por citar algunos.
Miguel Ángel Sulub Caamal señaló que las manifestaciones hicieron visibles las carencias que enfrentan diariamente trabajadores y pacientes. Expuso que la falta de medicamentos, algodón, gasas, alcohol y anestesias, así como el deterioro de los equipos y los retrasos en cirugías, ponen en riesgo la atención de quienes acuden a los hospitales públicos.
Danna Luna recordó las deficiencias en la gestión de la pandemia de COVID-19 y los efectos de los recortes al sector salud y de la desaparición del Seguro Popular. Refirió sobre el exceso de mortalidad durante la emergencia sanitaria y destacó las afectaciones que sufrieron médicos, enfermeras y trabajadores de limpieza, así como el peso de las muertes excedentes registradas en la Ciudad de México.
Rubén Moreira insistió en que las autoridades deben dejar de minimizar las carencias del sistema de salud, atender las demandas del personal médico y cumplir los compromisos salariales pendientes. La crisis, subrayó durante el programa, exige soluciones y planeación, no demagogia.
