Nuevos bombardeos cruzados alcanzaron objetivos energéticos de Rusia y de Ucrania este domingo, causando un impresionante incendio en una terminal petrolera de San Petersburgo y dejando sin electricidad a decenas de miles de personas.
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció una tregua energética el domingo pasado pero los bombardeos han continuado.
Con las relaciones entre Washington y Kiev atravesando un momento especialmente tenso estos últimos días, Trump reprochó a su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski, que apuntara contra las refinerías de petróleo rusas porque, según él, esto hace que el precio del combustible se dispare. Una tendencia alentada, además, por la guerra desencadenada en Oriente Medio por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Kiev, en tanto, asegura que está atacando esas infraestructuras rusas en respuesta a los bombardeos de Moscú contra su sistema energético desde que lanzó su ofensiva a gran escala en 2022. Según Ucrania, su objetivo es debilitar ese sector, que contribuiría a financiar el esfuerzo bélico de Rusia.
El domingo de madrugada, una terminal petrolera fue alcanzada por drones ucranianos en San Petersburgo, lo que provocó unos impresionantes incendios en el lugar, según imágenes captadas por periodistas de la AFP.
Según el gobernador de la ciudad, Alexander Beglov, una persona murió y cinco resultaron heridas en este ataque «masivo» con drones.
Por la mañana, precisó que los bomberos continuaban extinguiendo las llamas en la terminal petrolera y también en el \»depósito petrolero Ruchi\» y en \»almacenes industriales\» situados al sur de la ciudad.
\»El régimen de Kiev sigue resistiendo, pero eso no puede cambiar el curso de los acontecimientos\», declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, a medios rusos.
El gigante del comercio electrónico ruso OZON, cuyos depósitos fueron blanco de reiterados ataques ucranianos en los últimos meses, anunció que uno de sus centros logísticos fue alcanzado por un dron en San Petersburgo.
Según Beglov, los bombardeos también dañaron una decena de edificios residenciales y dos casas.
La defensa aérea rusa derribó durante la noche 145 drones en la región de Leningrado, que rodea a San Petersburgo, informó en Telegram el gobernador regional Alexander Drozdenko.
Según él, cerca de 20.000 personas se quedaron sin suministro eléctrico a causa de incidentes técnicos causados por esos ataques.
Se trata del mayor ataque realizado con drones contra esta región desde que empezó la guerra, indicó la agencia TASS, que se basa en el número de artefactos oficialmente derribados.
En total, el Ministerio ruso de Defensa afirmó que 1.015 drones ucranianos fueron neutralizados el sábado por la noche y el domingo de madrugada en unas quince regiones del sur y del oeste del país, incluida la de Moscú.
Por su parte, la red social rusa VK reportó un ataque con drones contra un centro de datos en la región de Leningrado, aunque aseguró que sus servicios continúan funcionando normalmente.
En Ucrania, el presidente Volodimir Zelenski informó que, durante la noche, Rusia bombardeó infraestructuras eléctricas de las regiones de Vinitsia, Jitomir, Jmelnitsky y Odesa.
\»Decenas de miles de familias continúan sin electricidad\», explicó este domingo en redes sociales, y afirmó que continúan las labores para restablecer el suministro.
Según Zelenski, al menos dos personas murieron y doce resultaron heridas, entre ellas dos niños, en esos ataques.
Estas tres últimas semanas, el ejército ruso reanudó sus bombardeos contra infraestructuras ucranianas, provocando importantes cortes de electricidad, lo que causó inquietud entre la población, temerosa de pasar otro invierno más con problemas para poder calentarse.
El viernes, el presidente Donald Trump firmó un decreto que exime a Rusia de nuevas sanciones estadounidenses, una decisión muy criticada por Ucrania.
Días antes, Washington y Moscú habían firmado un acuerdo para levantar sanciones contra Moscú y permitir que Estados Unidos importe importantes cantidades de gasóleo ruso.
