La diputada Mayra Dolores Palomar González, integrante del Grupo Parlamentario de Morena, suscribió una iniciativa ante la Comisión Permanente, que reforma el artículo 155 de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, en materia de regulación de emisiones sonoras generadas por la pirotecnia de estruendo.

La propuesta refiere la importancia que es para la Cuarta Transformación, dejar en el centro de la vida pública “el principio de que el bienestar social no puede entenderse de manera fragmentada, sino como una responsabilidad integral del Estado hacia las personas, los animales y el entorno”.

Menciona que gobernar con un enfoque humanista, implica reconocer que las prácticas sociales y culturales, aun aquellas profundamente arraigadas, deben evolucionar cuando generan afectaciones evitables a la salud, a la seguridad y a la convivencia armónica en nuestras comunidades.

En ese sentido, explica que el uso de pirotecnia de estruendo en eventos oficiales, religiosos y festivos, ha sido históricamente una expresión cultural; sin embargo, su detonación indiscriminada produce efectos adversos comprobables, particularmente en animales de compañía y fauna urbana, los cuales carecen de mecanismos de adaptación frente a estímulos sonoros intensos e imprevisibles.

Al respecto, la iniciativa detalla que diversos estudios y reportes de autoridades ambientales, señalan que estas detonaciones generan estrés extremo, desorientación, lesiones físicas, extravíos e incluso la muerte de animales, “lo cual constituye una problemática de bienestar animal que no puede ser ignorada por el Estado mexicano”.

Palomar González advierte que la pirotecnia de estruendo representa un riesgo real en materia de protección civil, al estar asociada recurrentemente con incendios urbanos, forestales y en zonas rurales, así como con accidentes que ponen en peligro la integridad de personas y bienes.

En ese tenor, argumentó que cada año, cuerpos de emergencia atienden siniestros derivados del uso inadecuado de artefactos pirotécnicos, particularmente en temporadas festivas, “lo que revela la necesidad de transitar de una lógica reactiva a una política preventiva basada en la regulación y la corresponsabilidad institucional”.

Por lo que, es indispensable visibilizar las afectaciones neurosensoriales que el ruido explosivo provoca en personas con hipersensibilidad auditiva, especialmente en personas dentro del espectro autista, niñas y niños, personas adultas mayores y quienes viven con trastornos neurológicos o de ansiedad.

Toda vez que “el estruendo súbito y de alta intensidad puede generar crisis sensoriales, episodios de pánico, alteraciones conductuales y afectaciones a la salud mental, lo cual contraviene el derecho a un entorno seguro, accesible e incluyente”, enfatizó la legisladora federal por Jalisco.

Al respecto, la presente iniciativa indicó, no busca prohibir expresiones culturales ni festividades populares, sino fortalecer las facultades y responsabilidades de los municipios para regular el uso de pirotecnia de estruendo, estableciendo horarios, zonas, permisos y medidas de mitigación, con base en criterios de protección civil, bienestar animal, salud pública e inclusión social. “Regular no es censurar; regular es gobernar con responsabilidad y sensibilidad social”, manifestó.

Esta propuesta, expresó, se inscribe en la visión de la presidenta de México, la doctora Claudia Shenbiaum Pardo, de poner a los más vulnerables al centro de las decisiones públicas, promoviendo un modelo de convivencia que respete la vida en todas sus manifestaciones, prevenga riesgos evitables y fortalezca el tejido social desde lo local. “Un Estado humanista no permanece indiferente frente al sufrimiento evitable, y una sociedad justa es aquella que celebra sin causar daño”, apuntó.