Con la reconfiguración del nuevo Congreso de Estados Unidos, las negociaciones de la Administración del presidente Donald Trump con México sobre aranceles se mantienen igual; pero las negociaciones sobre ajustes en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) pueden cambiar, afirmó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
“La mayor parte de la relación arancelaria no cambia mucho. El Tratado puede ser que sí cambie, pero eso es muy pronto para poderlo decir”, dijo el funcionario en una conferencia de prensa, en el marco de un evento sobre InnovaFest en Mérida, Yucatán.
Con respecto a los posibles ajustes que se pudieran hacer derivados de la revisión del T-MEC, comentó: “Hoy en día puede ser que, por la revisión, hagamos alguna adición; pero ciertamente hasta el día de hoy ese no ha sido el caso”.
Los republicanos ostentan ahora la mayoría en ambas cámaras, pero tras las elecciones de este martes, los demócratas han logrado proyectarse para asumir el control total y dominar tanto el Senado como la Cámara de Representantes.
Así, el paso a un gobierno dividido tras las elecciones de medio término dificulta la aprobación de acuerdos internacionales. El control de la oposición obliga al Ejecutivo a negociar bilateralmente, mientras que la exigencia de mayorías en el Senado frena la ratificación de tratados clave.
Conforme a la Ley de Implementación del T-MEC, la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR) tiene la obligación de interactuar con el Congreso tras una revisión conjunta, incluso en el supuesto de que no todas las partes del T-MEC acuerden prorrogar la vigencia del acuerdo.
Además, la USTR deberá “proporcionar información detallada y oportuna en respuesta a cualquier pregunta formulada por los comités del Congreso pertinentes” en relación con una reunión de revisión conjunta; esto incluye remitir a dichos comités copias de cualquier propuesta de texto del acuerdo que la USTR tenga previsto presentar a Canadá y México durante la reunión.
El pasado 1 de julio, los gobiernos de México y Canadá se pronunciaron por continuar con el T-MEC por 16 años; sin embargo, Estados Unidos decidió iniciar revisiones anuales para evitar que el T-MEC concluya en 10 años.
“O sea, el tratado ya no está en tela de juicio. Esa revisión todavía no la termino, llevo tres rondas y estamos esperando la cuarta ronda porque había que dejar pasar la elección de acuerdo a las autoridades de Estados Unidos”, dijo Ebrard.
Según él, 80% de lo que México exporta a Estados Unidos no paga aranceles, una ventaja que no tiene ningún otro país.
El funcionario dio tres razones que permitieron esta ventaja arancelaria: las más de 20 conversaciones entre la presidente de México, Claudia Sheinbaum, y su homólogo estadounidense, Donald Trump; las reuniones frecuentes del propio Ebrard con su contraparte de Estados Unidos, Jamieson Greer, y la integración productiva entre las dos naciones.
“Es muy caro ponerle un arancel a algo porque le vas a pegar una empresa de ellos. Yo les decía en una reunión: ‘Tú le pusiste un arancel a los vehículos, ¿has visto una marca Martínez Cars, Rodríguez Trucks, Díaz GoKarts. ¿Cómo se llaman? General Motors, Stellantis… Son tuyas y lo que estás haciendo al ponerle un arancel es que le estás pegando tus propias empresas’. O sea, estamos tan integrados que esa ha sido nuestra defensa más grande”, argumentó.
