El sector agropecuario mexicano registró un crecimiento acumulado de 2.1% en los primeros nueve meses de 2026 respecto al mismo periodo del año anterior, de acuerdo con la estimación oportuna del Instituto Nacional de Estadística y Geografía. No obstante, persisten marcadas asimetrías productivas y signos de desaceleración hacia la segunda mitad del año, advirtió Juan Carlos Anaya director de Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).

Durante el tercer trimestre, las actividades primarias moderaron su ritmo al reportar incremento anual de 2.2 % con cifras originales, una tasa inferior al 4.8 % observado entre abril y junio. En su comparación desestacionalizada frente al trimestre previo, la actividad del campo reportó una contracción de 0.4%, lo que contrastó con el dinamismo de la economía nacional en su conjunto, que avanzó 0.9 % o intertrimestral.

Al analizar la evolución por subsectores desde una perspectiva de volumen físico frente a los niveles de 2018, la consultora detalló que mientras que la producción pecuaria acumula un repunte estimado de 18.3% al pasar de 22.4 a 26.5 millones de toneladas y el segmento hortofrutícola reporta un avance de 6.1% para ubicarse en 43.3 millones de toneladas, la cosecha de granos y oleaginosas refleja un retroceso de 16.2%, al descender de 40.1 a 33.6 millones de toneladas.

Esta disparidad explica por qué el valor agregado general medido por el instituto estadístico puede reflejar números favorables aun cuando la oferta interna de cultivos básicos enfrenta pérdidas significativas en volumen de cosecha.

Frente a este panorama, el organismo privado subrayó la necesidad de que los resultados positivos se traducen en condiciones de rentabilidad y productividad para una base más amplia de productores.

Entre los instrumentos prioritarios para revertir la caída en granos y consolidar las ramas en expansión, la firma planteó reactivar esquemas de agricultura por contrato, coberturas de precios, acceso a financiamiento oportuno, seguros agrícolas y tecnificación mediante apoyos diferenciados sujetos a métricas de desempeño.