La Secretaría de Hacienda y Crédito Público mantendrá por octava semana consecutiva la cuota cero del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para el diésel, sin embargo, redujo levemente el estímulo complementario.

Además, se disminuirán los subsidios para las gasolinas Magna y Premium, mientras los precios referenciales del crudo continúan elevados a nivel global.

De acuerdo con lo publicado en el Diario Oficil de la Federación (DOF), estos son los estímulos fiscales para la semana del 31 de octubre al 6 de noviembre:

  • Gasolina Premium: estímulo de 2.57 pesos por litro, 0.31 pesos menos que la semana pasada.
  • Gasolina Magna: estímulo de 2.92 pesos por litro, 0.32 pesos menos que la semana anterior.
  • Diésel: estímulo de 7.36 pesos por litro, lo mismo que la semana anterior. Adicionalmente el estímulo complementario para el diésel pasó de 2.63 pesos a 2.6021 pesos por litro.

De esta manera, las cuotas de Impuesto Especial sobre Producción y Servicios que se tendrán que pagar serán:

  • Gasolina Premium: 3.09 pesos por litro, el 54.55% de la cuota completa.
  • Gasolina Magna: 3.78 pesos por litro, el 56.44% de la cuota completa.
  • Diésel: 0 pesos por litro, no pagará cuota.

Este viernes 30 de octubre, la gasolina Magna se vendía a 23.70 pesos por litro, sin cambios respecto a la semana pasada, según datos de los precios promedio nacionales aproximados que registra PETROIntelliegence.

Mientras que la gasolina Premium se vendía a 28.60 pesos por litro, igual que la semana anterior.

Al tiempo que el diésel se negociaba en 26.99 pesos por litro, igual que la semana pasada.

Cabe recordar que el acuerdo voluntario para la estabilización de los precios de los combustibles en México continúa, por lo cual la gasolina regular se mantiene por debajo de los 24 pesos por litro y el diésel se ubica por debajo de los 27 pesos por litro a nivel nacional.

El Gobierno federal publica cada viernes en el Diario Oficial de la Federación los montos de estímulo fiscal que dará la siguiente semana a las gasolinas y el diésel.

Con esa política fiscal, el gobierno busca aminorar el impacto en México de los incrementos en los precios internacionales del petróleo.