Luego de que se difundiera información sobre un supuesto sicario que habría participado en los hechos de exterminio del Rancho Izaguirre en Jalisco, la diputada Paulina Rubio, llamó a la FGR a no cerrar el caso, no clasificarlo como reservado y hablar con la verdad ante las familias de víctimas.
“El Comité de la ONU contra la Desaparición Forzada y lo que señala sobre la crisis en México sobre este flagelo debe también ser atendida, el rancho Izaguirre ha sido la situación de desapariciones más clara ante en el mundo, pero México no puede ver eso”.
Paulina Rubio dijo que el Estado no debe minimizar las pruebas. “Hoy hay una persona que declara haber estado en el sitio que fueron asesinadas más de 500 personas y que él personalmente habría quemado a 250 personas”.
“El gobierno federal sigue creyendo que dilapidando el tiempo en aclarar lo que verdaderamente sucedió en el rancho Izaguirre, a la gente se le va olvidar”.
Sin embargo, con declaraciones, reportajes y testimonios, la supuesta verdad del Gobierno se cae y la realidad se asoma cada vez más dejando en ridículo a Morena, a la presidenta Sheinbaum y a la fiscal Ernestina Godoy.
“Es así como nos damos cuenta de las atrocidades que vivieron en este que ha sido llamado un campo de exterminio y que todas las pruebas apuntan a que así fue, es increíble que el gobierno federal siga negando la realidad”.
Por su parte, el diputado local del PAN, Raúl Torres Guerrero, dijo que Morena ya no puede seguir engañando a la gente con mentiras “institucionalizadas” en materia de violencia y masacres. “Insisto, es una mala señal para Estados Unidos, donde ha fracasado ya el T-MEC”.
“Y el Gobierno sigue creyendo que puede engañarnos, diciendo que no sucedió lo que a todas luces y lo que todos los testimonios dicen que sucedió en el rancho Izaguirre”.
Inclusible con situaciones tan atroces como Sandra Romandía lo relata en su propio libro en donde inclusive describe acciones delictivas como el propio tráfico de órganos y que eso estaría relacionado con el aumento de la desaparición de niños en el estado de Jalisco entre un año y otro.
Más allá de reconocer la tragedia que representó el rancho Izaguirre y que finalmente no es la única situación, sino que hay muchos ranchos Izaguirre en el México real, sigue queriendo tapar el sol con un dedo, coincidieron los panistas.
“El Estado está tratando de hacerle creer a la gente que es lo que ve, lo que escucha y lo que dice, los que vivieron el horror no paso”.
