México profundizó su rezago educativo frente al promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en la prueba PISA 2025, particularmente en matemáticas, donde el puntaje promedio de los estudiantes cayó siete puntos respecto de 2022 y sólo tres de cada 10 alcanzaron el nivel básico de competencia.
Con base en los resultados de la evaluación internacional, México obtuvo 388 puntos en matemáticas, frente a los 463 puntos del promedio de la OCDE, una brecha de 75 puntos. En lectura alcanzó 408 puntos, mientras que en ciencias obtuvo 414 puntos.
En las tres áreas principales, el desempeño mexicano se mantuvo por debajo del promedio internacional. En ciencias, la diferencia fue de 68 puntos respecto de la OCDE, mientras que en lectura alcanzó 53 puntos.
PISA estimó que una diferencia de aproximadamente 20 puntos equivale a un año de aprendizaje escolar. Bajo esta referencia, el rezago de México frente al promedio de la OCDE se ubica entre aproximadamente 2.5 y 3.7 años de aprendizaje, con la mayor distancia en matemáticas.
La evaluación también incorporó por primera vez la resolución de problemas computacionales, área en la que México obtuvo 453 puntos, por debajo de los 500 puntos del promedio de la OCDE.
De un listado de 91 países y economías, nuestro país se ubicó en la posición 64.
Uno de los resultados de mayor rezago se ubicó en matemáticas. Según los datos, sólo 30% de los estudiantes mexicanos alcanzó al menos el Nivel 2, lo que se considera el umbral básico de competencia, frente a 65% en la OCDE.
Según se explicó, los estudiantes que alcanzan este nivel pueden interpretar situaciones cotidianas que pueden representarse matemáticamente, como comparar distancias o realizar conversiones de moneda, sin requerir instrucciones directas.
En ciencias y lectura, el panorama tampoco alcanza los estándares de la OCDE: 50% de los estudiantes mexicanos llegó al Nivel 2 o superior en ambas áreas, frente a 74 y 69%, respectivamente, en la OCDE.
Además, prácticamente ningún estudiante mexicano se ubicó en los niveles de excelencia —5 o 6— en ciencias, matemáticas y lectura. En conjunto, apenas 0.5% de los estudiantes alcanzó niveles de excelencia en al menos una de las áreas.
Mientras tanto, 41.8% de los alumnos se ubicó en niveles de bajo rendimiento en las tres materias principales.
Además, el nivel socioeconómico continúa siendo un factor relevante para explicar el desempeño académico.
En México, 30% de los estudiantes evaluados se encuentra dentro del cuartil internacional más desfavorecido en términos económicos, sociales y culturales. Este grupo obtuvo un promedio de 387 puntos en ciencias.
Los estudiantes provenientes de entornos socioeconómicos favorecidos superaron a los desfavorecidos por 68 puntos en ciencias, aunque la brecha es menor que la registrada en promedio por la OCDE, de 85 puntos.
En América Latina, México se encuentra en un rango medio-alto, aunque por debajo de Chile y Uruguay en las principales áreas.
Chile obtuvo 442 puntos en ciencias, 436 en lectura y 403 en matemáticas, mientras que Uruguay alcanzó 445, 423 y 405 puntos, respectivamente.
Costa Rica también superó a México en ciencias y lectura, con 424 y 416 puntos, aunque prácticamente se ubicó al mismo nivel en matemáticas, con 387 puntos.
México obtuvo resultados similares a Colombia y Brasil. En ciencias empató con Colombia en 414 puntos y superó ligeramente a Brasil, que obtuvo 409. En lectura igualó a Brasil con 408 puntos.
Por debajo de México se ubicaron, entre otros, Perú, Ecuador, Argentina, El Salvador, República Dominicana, Paraguay y Guatemala.
Los estudiantes mexicanos reportaron niveles elevados de curiosidad y esfuerzo, 80% afirmó sentir curiosidad por muchas cosas diferentes, frente a 73% en la OCDE, mientras que 76% dijo realizar un esfuerzo adicional cuando una tarea escolar se vuelve difícil, frente a 60% en la organización.
Asimismo, 82% recurre a sus maestros cuando necesita ayuda y 86% pregunta a sus compañeros cuando no comprende algo.
Sólo 11% consideró que la escuela ha sido una pérdida de tiempo, frente a 24% en la OCDE.
No obstante, el apoyo familiar mostró un retroceso. El porcentaje de estudiantes que reportó que sus padres les preguntaban semanalmente qué habían hecho en la escuela cayó de 71% en 2022 a 63% en 2025.
El rezago mexicano ocurre en un contexto internacional de deterioro del aprendizaje.
PISA 2025 registró el promedio más bajo de la historia de la OCDE en las tres materias principales.
En lectura, el rendimiento promedio de los países de la OCDE cayó 28 puntos durante la última década. En matemáticas, la disminución entre 2015 y 2025 fue de 22 puntos, equivalente aproximadamente a un año de escolaridad.
Ciencias mostró una mayor estabilidad, con una reducción de siete puntos en la OCDE durante el mismo periodo.
