La diputada federal del PAN, Genoveva Huerta, solicitó a la presidenta Claudia Sheinbaum, ofrecer una postura política alrededor del caso de Rubén Rocha Moya, siendo esta objetiva y alejada del manto morenista.
“Ha quedado claro que, en Morena, aunque con la nueva solicitud de licencia del gobernador de Sinaloa, se instauró un nuevo modelo de gobierno, el de tiempo parcial e impunidad a seguridad”.
Ahí tienen el regreso de Rubén Rocha Moya en Sinaloa, y su segunda licencia, la cual fue orquestada bajo la presión y el cobro de facturas de sus propios compañeros de partido.
“Pero la historia no termina ahí, vean el patrón a nivel nacional con Américo Villarreal, de Tamaulipas; Alfonso Durazo, en Sonora; Marina del Pilar, en Baja California o Evelyn Salgado en Guerrero, todos cortados por la misma tijera”.
Daniel Chimal García, diputado federal del PAN, recordó que la postura de su fracción en San Lázaro, no cambia: juicio político y separación del cargo de manera definitiva como gobernador de Sinaloa para Rocha Moya.
“Morena marcó distancia de este personaje investigado por Estados Unidos, la presidenta igual y queda claro que no tiene los votos para enfrenar un posible desafuero o destitución en el Congreso local”.
El diputado federal del PAN, Ernesto Sánchez Rodríguez, recordó que, en Morena, cuando uno de los suyos es señalado de delincuente, sólo con tener la credencial de Morena está absuelto de investigación judicial en México.
“Siempre usando la marca de Morena y no para gobernar, sino como un escudo de protección en lugar de dar cuentas ante la justicia y responderle a la ciudadanía, prefieren repartirse el poder y pactar impunidades en oscurito”.
Wendy González Urrutia, consejera nacional del PAN, lamentó que la presidenta en vez de ocupar el tiempo para gobernar, se dedique junto con Ariadna Montiel, líder de Morena, a administrar crisis.
“En lo que va a del gobierno de Sheinbaum, se están acumulando señalamientos contra varios de sus políticos por corrupción y nexos con el crimen organizado.
