Claudia Sheinbaum acusó la mañana de este viernes el uso «político e injerencia» de Estados Unidos por la cancelación de la visa a Andrés Manuel López Beltrán.

“Mi opinión, es que esta cancelación de visas que han hecho, ellos le llaman a personas políticamente expuestas, tiene un sentido político, esencialmente, porque no es parejo a todos todos los países si su sentido fuera relacionado con delincuencia o con alguna prueba de algún tema relacionado con la entrada de un ciudadano a Estados Unidos”, dijo.

El hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador informó en la víspera que Estados Unidos le retiró su visa y acusó al Secretario de Estado, Marco Rubio, y al subsecretario Christopher Landau de haber ordenado la decisión que calificó de tener un carácter «politiquero, propagandístico y al estilo hitleriano».

López Beltrán, conocido como «Andy», publicó una carta dirigida al presidente Donald Trump que fue divulgada el jueves por la noche en la que negó que autoridades estadounidenses tengan pruebas en su contra de algún acto inmoral o delictivo.

Andy» agregó que el retiro de su permiso para ingresar a Estados Unidos «no es más que una burda y perversa canallada de estos funcionarios y otros halcones, en sentido estricto, no son diplomáticos ni mucho menos políticos, pues ellos y quienes los rodean actúan como jefes de pandillas dedicados a espiar, acosar, intervenir y agraviar a otros países, gobiernos y políticos que consideran ‘comunistas’ y ‘amenazas para la seguridad de EU’ y ‘narco terroristas'».

López Beltrán salió recientemente de la dirigencia de Morena para buscar un cargo de elección popular en los comicios intermedios del próximo año.

En su misiva el hijo de AMLO dijo que esperaba una respuesta de Trump sobre sus planteamientos.

Además, agregó que no le causa problema alguno no visitar Estados Unidos en tiempos de odio, racismo, drogadicción, desintegración familiar, inconformidad social y tristeza» y refirió una carta abierta que su padre divulgó en junio en la que acusaba al gobierno de Washington de emplear «prácticas intervencionistas y nada escrupulosas» para reforzar a la oposición derechista en México y debilitar a Morena.