Los mexicanos necesitaron 4,884.09 pesos para acceder a la canasta básica de servicios y alimentos en zonas urbanas durante julio de 2026, según las Líneas de Pobreza del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Así, el costo de vida para las y los mexicanos en las ciudades del país se incrementó 3.5% anual en julio, con lo que estuvo por encima de la inflación anual del séptimo mes del presente año, que fue de 3.1 por ciento.
En zonas rurales, las personas necesitaron 3,494.78 pesos para acceder a la canasta básica de servicios y alimentos, un incremento de 2.9% respecto a julio de 2025.
Por otro lado, el costo de la canasta alimentaria en zonas urbanas fue de 2,545.72 pesos en julio de 2026, un incremento de 3.8% anual.
Mientras que el costo de la canasta alimentaria en zonas rurales fue de 1,894.69 pesos en el séptimo mes del año, un aumento de 2% respecto a 2025.
Los productos y servicios que más incrementaron el costo de la canasta básica en las ciudades durante el último año fueron los alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar, cuyo precio incrementó 6% anual; la papa que repuntó 62%, y la cebolla que subió 33 por ciento.
Los incrementos anuales de 8% y 5.9% anual en los precios del transporte público y de la educación, cultura y recreación también fueron de los que más presionaron al alza el costo de vida en las ciudades.
En el campo, el aumento en el precio de los mismos productos y servicios fueron los que más presionaron al alza el costo de la canasta básica.
Las Líneas de Pobreza ofrecen un referente monetario para determinar si los ingresos de la población son suficientes para adquirir los bienes, servicios y alimentos que conforman las canastas alimentaria y no alimentaria.
Cuando una persona no puede adquirir la canasta básica de servicios y alimentos, está en situación de Pobreza por Ingresos.
Mientras que cuando una persona no puede adquirir la canasta alimentaria está en situación de Pobreza Extrema por Ingresos.
