La nueva película del estadounidense Michael Sarnoski es “La muerte de Robin Hood”, protagonizada por el australobritánico Hugh Jackman, y ya se encuentra en los cines del país. 

La trama se ubica en las tierras remotas del margen celta, hacia el año 1247 después de Cristo, Robin Hood (Jackman) es un recluso envejecido y feral, muy lejos de la leyenda del héroe que robaba a los ricos para darle a los pobres. Su vida ha sido una sucesión de crímenes, asesinatos y engaños que dejaron un rastro de destrucción. Vaga solo por una tierra desolada, cargando el peso insoportable de sus actos.  

Todo cambia cuando su antiguo compañero Juan el Pequeño (Bill Skarsgard) reaparece para arrástralo a una última y violenta aventura. Gravemente herido en batalla, Robin despierta en un remoto priorato bajo el cuidado de la hermana Brígida (Jodie Comer), una priora de compasión extraordinaria que lo recibe sin juzgarlo, rodeada de una comunidad idílica que incluye a un enigmático leproso (Murray Bartlett) y a una niña huérfana, Margarita (Faith Delaney).  

Alejado de la violencia que definió su existencia, Robin comienza a cuestionarse por primera vez las historias que lo rodean, las leyendas que lo convirtieron en un héroe cuando en realidad fue un monstruo. Conforme Brígida lo cuida y le muestra una forma diferente de ver el mundo, el viejo forajido descubre en el priorato algo que nunca había conocido: paz, bondad y la posibilidad de la gracia. 

Pero el pasado no tarda en llegar. Arturo (Noah Jupe), un joven superviviente de las guerras de Robin, llega al priorato con una deuda de sangre que cobrar. Ante esta prueba final, Robin deberá elegir entre el hombre que fue y el hombre que podría ser, si es que el tiempo le alcanza para hacerlo. 

“La muerte de Robin Hood”, distribuida en México por Imagen Films Mx, no es la clásica historia del héroe, sino de un hombre que enfrenta la culpa, el legado y la posibilidad de encontrar redención en sus últimos días. Se le acaba la vida, pero desea sin duda el perdón, a pesar de que beneficiaba a los pobres.