Un conato de motín, la quema de colchonetas y un amplio despliegue de fuerzas federales y militares sacudieron la noche del sábado la Estación Migratoria Siglo XXI del Instituto Nacional de Migración en la ciudad de Tapachula. 

La rebelión de las personas extranjeras al interior de las instalaciones reavivó las denuncias por hacinamiento, falta de debido proceso y violaciones a los derechos humanos en el centro de detención migratoria más grande de Latinoamérica.

Alrededor de las diez de la noche, los migrantes iniciaron los disturbios e incendiaron colchonetas en los dormitorios para exigir su liberación inmediata, señalando ser víctimas de abusos sistemáticos e incomunicación. 

El operativo de contención duró aproximadamente dos horas y media, concluyendo hacia las doce y media de la noche con la intervención de corporaciones locales, estatales, federales y elementos del Ejército Mexicano, quienes restablecieron el orden. 

Como saldo del operativo, dos migrantes de nacionalidad venezolana, identificados como Henderson Villaroel Chopite y Howard David Caballero, fueron detenidos y trasladados a Tuxtla Gutiérrez, donde serán procesados para su deportación inmediata.

El activista Luis García Villagrán, director del Centro de Dignificación Humana A.C., arremetió contra las autoridades migratorias por la retención prolongada y la falta de acceso a defensa legal para los detenidos.