Claudia Sheinbaum evadió hablar de la responsabilidad que ha tenido el exfiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, en la omisión de identificar a Mauro Alberto “El Jando” antes de que México lo enviara a Estados Unidos, al ser uno de los testigos clave en la FGR para conocer cómo se dio la emboscada a Ismael “El Mayo” Zambada que lo llevó a la justicia estadunidense.
Admitió que su gobierno busca centrar la atención en que Estados Unidos mostró contradicciones en la participación de este “secuestro” y que no se reoriente al testigo con el que pudieron obtener la información que exigen al gobierno estadunidense.
“Tiene que revisarlo la fiscal, la fiscalía ayer dio lo que ocurrió, tal cual ocurrió, y si hay alguna responsabilidad tiene que determinarlo la propia Fiscalía”, dijo la mandataria federal del funcionario al que nombró como embajador en Reino Unido.
Al cuestionarle cómo han afectado estas fallas en la FGR en un tema que su administración federal ha señalado como la defensa de la soberanía nacional, la jefa del Ejecutivo Federal respondió:
“Ayer mencionó la Fiscalía que esta persona fue interrogada dentro del marco jurídico, esta persona dijo no pertenecer a ningún grupo delictivo, de acuerdo con lo que dice la Fiscalía y están todas las grabaciones y todo lo que tenga que hacerse”.
Destacó que incluso existe la posibilidad de que ahora con “El Jando” en manos de la justicia estadunidense, se obtenga otra declaración, mientras que en México “quien debe determinar si hay algún problema relacionado con la investigación que se está haciendo es la Fiscalía”.
Sobre si se siente satisfecha con los resultados de Gertz Manero al frente de la FGR, la presidenta solo indicó:
“Es lo que ocurrió, más allá del tema de la persona que llevó el avión -porque si no se reorienta a la parte central que nosotros hemos planteado- el elemento central de lo que hemos planteado es si hubo participación del gobierno de los eu en la entrega de estos dos presuntos delincuentes a Estados Unidos”.
Lo anterior porque, dijo, la información que dio el gobierno de Estados Unidos, “a través del embajador (Ken Salazar) y de las visitas que se hicieron por parte de la Fiscalía a la revisión del avión, es que no habían tenido ninguna participación. Al mostrar el avión como parte de un operativo del FBI en una feria, pues hay una contradicción”.
Fue redundante en el discurso de que “ese es el tema central más allá de si se envió a esta persona que en su momento no se sabía que era el piloto de esa aeronave y después con la fiscal se conoció que, en efecto, sí era ese piloto”.
