En un momento en que Estados Unidos sostiene que México no ha resuelto diversos problemas comerciales y, por ello, decidió no renovar el T-MEC en su forma actual, China y la forma en que empresas de ese país utilizan a México como plataforma para exportar hacia el mercado estadunidense se han convertido en uno de los principales puntos de preocupación, consideró la American Chamber of Commerce of Mexico (AmCham México). 

Durante un webinar realizado tras el anuncio del gobierno estadunidense de no renovar el tratado, el vicepresidente de AmCham México, Pedro Casas, explicó que la competencia con China ya ha llegado al T-MEC y se ha convertido en punto central de la política comercial de Estados Unidos con México.  

En particular, señaló que preocupa la triangulación de productos chinos a través de territorio mexicano para ingresar al mercado estadunidense con las ventajas del acuerdo comercial. 

“Es básicamente la triangulación de la exportación de productos a través de México, en el sentido de que China de manera utiliza a México y el T-MEC para entrar a Estados Unidos. Nuestros vecinos del norte quieren asegurarse de que existan todos los candados y las supervisiones necesarias para reducir ese fenómeno al máximo”, reiteró. 

Precisamente, el 1 de julio, fecha oficial en la que arrancó la revisión del tratado, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, informó que no aceptaron renovar el T-MEC en su forma actual al considerar que persisten diversas deficiencias en el acuerdo. 

“En consecuencia, el T-MEC no se renueva. Estados Unidos continuará dialogando con México y Canadá para abordar las deficiencias del Acuerdo y nuestros déficits comerciales con estos países. Sin embargo, el Acuerdo permanece vigente hasta que se resuelvan estos asuntos”, sostuvo. 

Para Pedro Casas, tanto México como Estados Unidos ya comenzaron a fortalecer la colaboración institucional para atender esta preocupación, mediante un mayor monitoreo de las inversiones, así como de otros sectores, como la industria automotriz y del origen de los productos que ingresan al país. 

“Para que podamos asegurarnos con total transparencia de dónde están viniendo los productos que entran a México, cuál es realmente el proceso de transformación que sucede en México porque, ojo, se vale importar algunas cosas de China, transformarlas en México, sumarles valor, ensamblarlas con otras cosas, nuestros productos, los americanos, etcétera, y cuando realmente hay un valor agregado generado en la región que se pueda exportar libre de arancel”, remarcó.

Explicó que el problema no radica en importar insumos chinos, sino en aquellas operaciones en las que prácticamente no existe un proceso industrial en México y únicamente se utiliza al país como punto de tránsito para aprovechar las preferencias arancelarias del tratado. 

Como ejemplo de una situación hipotética, señaló que no sería válido que un teléfono celular llegara de China, únicamente recibiera una etiqueta en México y posteriormente fuera enviado a Estados Unidos como si fuera un producto regional. 

“Esa es una práctica (…) que Estados Unidos y México quieren eliminar. Eso, a su vez, lo pondría de la mano con los aranceles para debilitar la capacidad de crecimiento de las empresas chinas en el país y en Estados Unidos también”, remarcó.

Los señalamientos de la AmCham también se dan en vísperas de que el secretario de Economía Marcelo Ebrard descartó algún tratado comercial con China, insistiendo en que la prioridad es el T-MEC.