El Ministerio de Sanidad de la Autoridad Palestina denunció el viernes 5 de junio la muerte de un bebé de siete meses por disparos de las fuerzas israelíes, que abrieron fuego contra el vehículo en el que viajaba junto a sus padres, quienes también resultaron heridos, en la localidad cisjordana de Hebrón.
El Ministerio identificó al bebé como Sam Fahd Abú Haikal, quien falleció tras sucumbir a las graves heridas causadas por los tiros de efectivos de las fuerzas israelíes contra el automóvil en el que viajaba con sus progenitores, quienes sufrieron heridas moderadas, en la zona de Tel Rumeida, al sur de Hebrón.
De acuerdo con la información de la agencia de noticias palestina WAFA, la familia fue trasladada al hospital después de que agentes israelíes dispararan contra ellos con munición real, hiriendo al padre en la mano y a la madre con la misma bala que atravesó la mandíbula del bebé, en su trayecto desde Belén a Hebrón.
El Ejército israelí reconoció que uno de sus soldados disparó contra el vehículo durante una operación en Hebrón, si bien ha pretendido justificar la actuación, asegurando que este «se acercaba a gran velocidad» y que, de acuerdo a una «investigación preliminar» las víctimas eran «civiles ajenos» a la misma.
«El incidente está siendo investigado y sus conclusiones se remitirán a las autoridades competentes para su revisión. Las FDI lamentan cualquier daño causado», aseguró en la nota difundida en redes sociales.
Desde Gaza, el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) lamentó la muerte del bebé y deseado una «pronta recuperación» a los padres. En un comunicado difundido a través del diario «Filastin», aseguró que el «crimen no debilitará la determinación ni la resiliencia del pueblo palestino, que continuará resistiendo y enfrentando la ocupación».
Se hizo un llamado a la comunidad internacional y a las organizaciones de Derechos Humanos, en particular a aquellas que defienden los derechos de los menores, para que tomen «medidas inmediatas para presionar por el fin de estas violaciones y para que los responsables rindan cuentas».
