La incertidumbre en torno a las repercusiones de la guerra en Medio Oriente marcó la última decisión de política monetaria del Banco de México (Banxico) del mes de mayo, de acuerdo con la minuta de la más reciente reunión publicada este jueves.
La última reunión de política monetaria del Banxico concluyó con una votación dividida de 3 a 2 de sus miembros a favor de recortar la tasa de interés de referencia.
Los cinco miembros de la junta de gobierno del banco central mexicano destacaron los riesgos al alza para la inflación relacionados con el conflicto, aunque la mayoría argumentó que su «impacto directo sobre la inflación en México ha sido limitado, en parte debido a las políticas de precios de los ocmbustibles» del Gobierno, de acuerdo a la minuta.
De hecho, la guerra también podría provocar una caída de la inflación, señalaron algunos de los subgobernadores del Banxico, dada la posibilidad de que el conflicto provoque un debilitamiento de la actividad económica mundial.
La débil situación económica de México también fue una de las principales preocupaciones de los miembros de la junta de gobierno, pues la mayoría señaló que la contracción del 0.8% registrada en el primer trimestre fue «mayor que lo previsto».
Por su parte, el crecimiento interanual se mantiene prácticamente estancado, a pesar de los esfuerzos de la presidenta Claudia Sheinbaum por impulsar la inversión y la producción nacional.
La mayoría de los miembros de la junta de gobierno destacaron que se espera que la atonía de la economía —lo que significa que muchos trabajadores y empresas están operando por debajo de su plena capacidad— reduzca las presiones inflacionistas.
La decisión del banco central, tomada por 3 votos contra 2 el 7 de mayo, se produjo tras conocerse que la inflación general de México se moderó ligeramente al 4.45 % en abril, aunque sigue estando muy por encima del objetivo del 3% fijado por Banxico, que no prevé alcanzar su objetivo sino hasta el segundo trimestre de 2027.
El Inegi publicará este viernes los datos de inflación correspondientes a la primera quincena de mayo. Según un sondeo de Reuters, se espera que la inflación general interanual haya disminuido aún más, situándose en un 4.13% estimado, aunque se prevé que la tasa subyacente suba hasta el 4.26%; ambas previsiones se sitúan muy por encima del objetivo del Banxico.
