El sitio en Lagos de Moreno donde fueron hallados restos humanos con exposición térmica no puede ser considerado, de manera preliminar, un crematorio clandestino desde el punto de vista técnico y científico, afirmó la Fiscalía de Jalisco.
Durante una rueda de prensa, la vicefiscal especializada en Personas Desaparecidas de Jalisco, Blanca Trujillo Cuevas, explicó que el dictamen definitivo continúa en elaboración por parte del área de siniestros y explosivos del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses, instancia que determinará la clasificación pericial del sitio.
“Para poder determinar si un sitio se considera horno o crematorio clandestino, el área de siniestros y explosivos hace una revisión de qué indicios están o qué estructuras están en el lugar”, declaró.
La funcionaria explicó que, de acuerdo con una valoración preliminar de peritos, para que un lugar pueda ser catalogado como crematorio clandestino debe existir una estructura construida específicamente para concentrar calor y alcanzar temperaturas elevadas destinadas a la desintegración de cuerpos o restos humanos.
Precisó que en el predio de Lagos de Moreno fue localizada una pila o bebedero para animales que presuntamente habría sido utilizada de manera improvisada para la combustión de restos humanos.
“Lo que vemos es una pila o bebedero para animales, que de manera improvisada fue utilizada como depósito para generar la combustión”, señaló.
Trujillo Cuevas insistió en que la precisión técnica sobre la denominación del sitio no minimiza la gravedad de los hechos ni el alcance de las investigaciones.
“El hecho de que científicamente no se denomine hasta este momento procesal como crematorio u horno clandestino no impide que el trabajo sea con toda la seriedad y la profundidad que el caso amerita”, afirmó.
La funcionaria informó que en el lugar fueron recuperados restos humanos fragmentados con exposición térmica, además de casquillos, machetes, llantas y bidones con líquidos que son analizados por peritos forenses para determinar si corresponden a sustancias acelerantes.
Añadió que el sitio fue localizado el pasado 17 de mayo durante un operativo de búsqueda en el que participaron elementos de la Comisión Nacional de Búsqueda, Comisión Estatal de Búsqueda, Guardia Nacional, Secretaría de la Defensa Nacional, Fiscalía estatal y colectivos de familiares de personas desaparecidas.
Según explicó, el predio se ubica en una zona despoblada y rodeada de vegetación, con acceso por caminos de terracería, por lo que los trabajos periciales se desarrollan mediante cuadrantes y con apoyo de drones, georradares, binomios caninos y técnicas de criba para la recuperación de indicios.
Sobre el predio de Las Pintitas, en El Salto, reconoció que fue localizado por colectivos de búsqueda y señaló que desde abril continúan las labores de procesamiento y recuperación de indicios.
Indicó que las investigaciones forenses aún buscan establecer cuánto tiempo pudieron haber sido utilizados ambos sitios.
“Necesitamos el avance forense, que es el que nos puede decir la data en la que los restos fueron depositados ahí”, dijo.
En otro tema, la vicefiscal aseguró que la dependencia no ha recibido información formal sobre los “33 puntos de reclutamiento” denunciados públicamente por colectivos de búsqueda en Jalisco.
Señaló que conoció esos señalamientos a través de notas periodísticas y dijo desconocer si la información fue entregada a la Fiscalía General de la República (FGR) o a áreas especializadas en trata de personas.
Agregó que, en caso de recibir datos relacionados con personas desaparecidas, la Vicefiscalía realizará las acciones operativas correspondientes.
Con respecto al caso de Juan Antonio Olmeda Belmontes, desaparecido en 2016 en Zapopan e identificado casi 10 años después, luego de que fragmentos de sus restos permanecieran bajo resguardo forense tras haber sido disuelto en ácido por sus captores, las autoridades informaron que alcanzaron acuerdos con su madre, Concepción Belmontes.
Entre los compromisos establecidos se encuentra permitirle el acceso y revisión completa del expediente, además de una nueva inspección del sitio donde fueron localizados los nueve tambos con ácido y restos humanos, entre ellos los de su hijo.
“Llegamos al acuerdo con ella de que vamos a garantizar en todo momento su derecho de acceso a la información. Se le van a brindar todos los datos e incluso copias de ese hallazgo que sucedió en 2016, de estos tambos con contenido orgánico, para que ella sepa, lea y se dé cuenta exactamente de cómo estuvo esa investigación”, puntualizó la vicefiscal.
Por otra parte, el director del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF), Axel Rivera Martínez, rechazó que exista intención de desaparecer expedientes de personas desaparecidas de larga data, como lo denunció el pasado sábado la representante del colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco, Indira Navarro Lugo.
El funcionario atribuyó esas declaraciones al desconocimiento de los procesos institucionales y sostuvo que los casos involucran registros y participación de distintas autoridades y áreas periciales.
“Cuando nosotros tenemos el caso de una persona fallecida, o un segmento humano, hay una gran cantidad de registros, desde el primer respondiente. La Fiscalía del Estado tiene un registro, el Instituto también. Es casi imposible desaparecer un caso”, afirmó.
Por su parte, la titular de la Secretaría de Inteligencia y Búsqueda de Personas (SIBP), Edna Montoya Sánchez, rechazó de manera categórica que exista alguna instrucción para ocultar o eliminar expedientes.
“No hay absolutamente ninguna disposición, idea o imaginación que nos dé para hacer eso, que además sería un gravísimo delito. La respuesta es contundente: no hay de ninguna manera una instrucción o idea al respecto”, expresó.
La funcionaria aseguró que existe un compromiso institucional con la identificación de personas desaparecidas de larga data y sostuvo que el Centro de Identificación Humana incrementó de manera considerable sus resultados en los últimos años.
Detalló que en 2022 fueron identificados 14 casos; en 2023, 21; en 2024, 29; durante 2025 se alcanzaron 187 identificaciones y, hasta abril de 2026, suman ya 123 casos. Añadió que la proyección para este año es superar las 500 identificaciones de personas desaparecidas de larga data.
