Por Víctor Barrera


La terca realidad se sigue imponiendo a pesar de que Claudia Sheinbaum siga utilizando el discurso nacionalista y soberanista ante los altos niveles de violencia e inseguridad en México

Y es que la desconfianza no puede eliminarse solo a través de un decreto de una ventanilla única para destrabar trámites y agilizar la aplicación de capitales en el país. Siempre se agradecerá la simplificación de trámites, pero es mejor establecer un panorama de confianza combatiendo la corrupción que aun persiste dentro de las estructuras del gobierno.

Claudia Sheinbaun ha mostrado que ya entendió que el crecimiento del país, no solo se da en función de mantener un mercado interno sostenido artificialmente a través de la distribución de recursos cada dos meses. Porque esos recursos siguen siendo escasos y en algún momento, sino se establece un marco real de confianza, el Estado mexicano no contará con los recursos suficientes para seguir otorgando programas sociales.

Aplicar una reingeniería para aligerar la difícil carga de tramitar la apertura de empresas en México, es una parte importante para captar inversiones, pero combatir la inseguridad y garantizar que quienes generen empleos no serán molestados por un ejército de “supervisores” o extorsionados es la otra y quizás la más importante.

La extorsión fue creciendo en el país, en la medida en que los grupos criminales han logrado imponer su ley, ya no solo en las calles sino ahora en las oficinas de gobierno sea porque intimidan a quien ejerce el poder o son parte de ellos.

Por eso un escenario de transparencia, y seguridad siempre será aplaudido, pero no se puede hablar de hacer realidad esto, sino se combate desde adentro los factores que mantienen a la corrupción y la inseguridad.

El caso Rubén Rocha toma la dimensión real, el gobierno federal esta obligado a llamar a cuenta a este gobernador con licencia y a los implicados donde se incluye a un senador, y alcaldes en funciones y otros ya retirados, para aclar todo con voluntad política. Y de encontrar las pruebas suficientes deberán ser sancionados.

Porque debe saberse que un inversionista tiene visión de largo plazo, reducir los tramites de apertura de empresas ayuda, pero no compensa la posibilidad de enfrentar la invención de un expediente fiscal que se tuviera que defender en un sistema judicial que perdió su independencia.

Con las reformas aprobadas durante este autollamado régimen de la 4T, los ciudadanos tienen que adaptarse y los capitales buscan elegir destinos donde los costos de oportunidad sean menos onerosos, porque la pérdida de confianza ante árbitros técnicos que están bajo la estructura de gobierno y las decisiones judiciales que ahora son más políticas que jurídicas ahuyentan a esos capitales de nuestro país.

Las consecuencias son las que empezamos a vivir en México, crecimientos menores a un punto porcentual, alto nivel de desempleo, captación de personas por el crimen organizado y por supuesto un territorio nacional rehén de la inseguridad y la violencia.

Por todo esto, es necesario que desde el poder Ejecutivo se cambie la visión de un México que ha sido capturado por decisiones populistas que no dejan crecimiento económico, y dar un giro hacia la participación activa de capitales que implique el desarrollo de infraestructura en todo el país, para generar zonas económicas que permitan el desarrollo en todo el territorio nacionalista.

Esto por supuesto disminuirá la brecha social existente entre el norte y sur del país, y los beneficios directos serian a la población, que tendría un empleo con salario digno, la economía mexicana se levantaría y la presión inflacionaria disminuiría.

Acelerar los motores de la productividad es cuestión de voluntad política para desterrar los males y ofrecer un panorama de certidumbre y crecimiento para los capitales.

La terca realidad ha dado su opinión, se requiere de seguridad y certidumbre para generar lo suficiente para crecer económicamente, pero la voluntad política aún sigue a medias.