La economía mundial se verá sensiblemente afectada este año por la guerra en Oriente Medio y crecerá un 3.1%, 0.2 puntos porcentuales menos de lo previsto en enero, informó el Fondo Monetario Internacional (FMI) este martes.
Estados Unidos se verá de todas formas menos afectado económicamente por el conflicto que desencadenó a comienzos de marzo junto a Israel al atacar Irán. La institución prevé para 2026 un crecimiento de su economía del 2.3%, es decir, 0.1 puntos porcentuales menos que lo anticipado en enero de este año.
La economía mundial se verá sensiblemente afectada este año por la guerra en Oriente Medio y crecerá un 3.1%, 0.2 puntos porcentuales menos de lo previsto en enero, informó el Fondo Monetario Internacional (FMI) este martes.
Estados Unidos se verá de todas formas menos afectado económicamente por el conflicto que desencadenó a comienzos de marzo junto a Israel al atacar Irán. La institución prevé para 2026 un crecimiento de su economía del 2.3%, es decir, 0.1 puntos porcentuales menos que lo anticipado en enero de este año.
Si el conflicto llegara a prolongarse, el impacto podría ser enorme: el peor escenario contempla un crecimiento del 2%, una caída que recuerda a episodios de contracción como la crisis financiera de 2008 y la pandemia de 2020.
En una decisión inusual, los jefes del FMI, el Banco Mundial y la Agencia Internacional de la Energía (AIE) se reunieron antes del inicio de la reunión anual del Fondo en Washington.
El director de la AIE, Fatih Birol, aseguró que el mes de abril podría ser peor que marzo para el suministro energético mundial.
La fuerte subida de los precios del petróleo debería impulsar la inflación al alza, cuando hasta ahora seguía moderándose, para alcanzar una media del 4.4% a nivel mundial, es decir, 0.6 puntos más que la previsión anterior del FMI en enero.
Si el conflicto se resuelve en la mesa de negociaciones, «debería producirse un ligero aumento de la inflación subyacente, excluidos alimentos y energía, pero no debería prolongarse, y los precios deberían retomar su trayectoria de desaceleración en 2027», anticipó el economista jefe del FMI.
El impacto del conflicto, tanto en términos de pérdida de crecimiento como de aumento de precios, se reparte de manera desigual en el mundo: los precios deberían aumentar con más fuerza en los países emergentes o en desarrollo que en las economías avanzadas, donde deberían volver más rápidamente a acercarse al 2% en 2027.
Sin gran sorpresa, la región de Oriente Medio, África del Norte y Asia Central es la más afectada por los efectos de la guerra, con un crecimiento reducido a la mitad en el conjunto de países.
Arabia Saudita, principal economía de la región, ve su crecimiento revisado al 3.1% para este año, 1.4 puntos menos que la estimación anterior del FMI, antes de experimentar a priori una expansión en 2027.
En América Latina y el Caribe, las perspectivas se mantienen incluso ligeramente al alza (+0.1 puntos porcentuales), con una subida del 2.3 por ciento.
Entre los demás países emergentes o en desarrollo, el impacto debería ser dispar, con una revisión del crecimiento a la baja más acusada en África subsahariana o en Europa Central y del Este que en el continente asiático, por ejemplo.
El impacto debería ser mínimo, o incluso inexistente, para las principales economías emergentes: China perdería solo 0.1 puntos de crecimiento este año, hasta 4.4%, mientras que India ve su crecimiento revisado al alza en 0.1 puntos, hasta el 6.5%, y Brasil en 0.3 puntos, hasta el 1.9 por ciento.
Otro posible beneficiado es Rusia, cuyo crecimiento debería situarse en el 1.1% este año, frente al 0,8% de la estimación anterior.
Para Moscú, la subida de los precios del petróleo es «una buena noticia en términos de ingresos por exportaciones. Es una de las principales razones que nos han llevado a revisar al alza nuestra proyección de crecimiento para Rusia», explicó el jefe economista del FMI.
La zona euro ve su crecimiento revisado a la baja en 0.2 puntos, hasta el 1.1% ahora previsto, pero con un impacto que será diferente de un país a otro.
España pierde 0.2 puntos porcentuales sobre la estimación anterior, para situarse en 2.1% de aumento del PIB (1.8% en 2027).
Alemania solo crecerá un 0.8% y Francia un 0.9 por ciento.
