Por Víctor Barrera
Con la salida de Guadalupe Taddei, debemos ahora observar que fue lo que motivo esto y cuales serán las consecuencias del hecho.
Como debe entenderse, el régimen de la 4T ha enarbolado una supuesta lucha contra la corrupción y por supuesto debe aplicarse a todos aquellos que no estan dentro de la estructura del Movimiento.
Es cierto que Guadalupe Taddei obtuvo el puesto por la designación de López Obrador, sin embargo no es precisamente un personaje de la estructura del Movimiento y en estos momentos donde en Morena empiezan a relucir esos viejos vicios que dicen erradicar, principalmente la corrupción, fue necesario que se aplicará una medida, para que se tranquilicen todos aquellos que por saberse de Morena han incurrido en actos que pueden ser injustificables.
Además esos actos de corrupción no se pueden tolerar dentro del Instituto que pretende ser el baluarte de la democracia, según el punto de vista de Morena, por lo que se decidió que la salida de Taddei debería ser para mantener la fachada de un régimen democrático apegado a las leyes.
Porque no es lo mismo un político que por su rentabilidad electoral puede ser protegido, a tratar de proteger a quien esta al frente del arbitraje electoral que pone en riesgo la confianza del Instituto y posiblemente al mismo movimiento.
Es cierto que durante los últimos años se debilitaron y desaparecieron muchos organismo autónomos que sirvieron en su momento como contrapesos ante las malas acciones del gobierno, pero aumentar la desconfianza del instituto por caprichos y corrupción de una persona no puede entrar dentro de los planes de Morena.
Su camino es ir colonizando poco a poco no solo al INE, sino también al Tribunal Electoral para que estos den la legitimidad de los triunfos que obtenga Morena y sus aliados y se les permita seguir obteniendo una sobre representación legislativa para mantener las reformas a la constitución que mantenga por décadas en el poder a Morena.
Esto para evitar que los mercados e inversionistas miren a nuestro país como uno con falta de democracia, algo que influye directamente en la asignación y colocación de capitales en México.
En la economía global que vivimos desde la última parte del siglo anterior y lo que va de este, el capital evalúa a los países no solo en relación a sus tasas de interés o beneficios económicos que puedan obtener sino también en cuanto a la garantía de que los recursos económicos no se pierdan por decisiones o decretos presidenciales.
Es decir, una solidez democrática, donde la gente se sienta segura es importante para los inversionistas, porque esto a su vez da cierta garantía del respeto al Estado de Derecho.
Y la erosión que había empezado a realizar Guadalupe Taddei al INE, no era realmente lo que quieren que se vea en el mundo, Por eso la decisión de invitar a Taddei a renunciar a su cargo tuvo que venir de quien decide en los asuntos más importantes del país.
México, en los últimos años ha mostrado un deterioro importante en el monto de inversión que entran y esto provoca que la situación económica no sea tan positiva y por supuesto activa el descontento social, lo que podría ser peligroso para mantener el poder.
Por tanto, mantener al instituto electoral como el instrumento más importante de nuestra democracia debe ser constante y quien atente en contra de ello deber destituido.
Mantener al INE en los lineamientos que se espera a nivel mundial da al gobierno actual el margen estratégico para mandar el mensaje de confianza en el área electoral, de un respeto al Estado de derecho a la democracia y ofrece un punto más de confianza para los inversionistas que buscan donde colocar sus capitales para obtener beneficios económicos importantes.
Además, le permite contar con más recursos para seguir construyendo no solo el segundo piso sino la posibilidad de que su mayoría legislativa culmine con las modificaciones constitucionales para mantener por largo tiempo el poder.
