El Gobierno de Morena pretende hacer pagar a los trabajadores las consecuencias de los problemas financieros del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), al imponer restricciones a la llamada Modalidad 40, mecanismo mediante el cual miles de personas han buscado mejorar su pensión con aportaciones de su propio dinero, advirtió el diputado federal Rubén Moreira Valdez.

Durante el programa “Con Peras, Manzanas y Naranjas”, acompañado por el economista Mario Di Costanzo y el jurista Miguel Ángel Sulub, el legislador del PRI cuestionó que, mientras el Instituto enfrenta problemas de desabasto de medicamentos, deterioro de infraestructura y dificultades laborales, ahora también limite las posibilidades de los trabajadores de incrementar su pensión mediante la continuación voluntaria de sus cotizaciones.

“Le están dando en la torre al IMSS en la parte médica, en la parte de medicinas; antes tenía teatros, espacios deportivos y pagaba bien a sus trabajadores. Pero ahora, quiere fregar al resto de los trabajadores de este país”, afirmó.

Moreira Valdez sostuvo que las nuevas restricciones deben analizarse en el contexto de los problemas financieros que enfrenta el Instituto y de las decisiones de gasto del Gobierno federal. Consideró injusto que quienes han trabajado durante años y destinan parte de sus ingresos a preparar su retiro enfrenten ahora incertidumbre sobre las condiciones para obtener una pensión.

“Zoé Robledo dice que el IMSS está a toda madre, pero por lo que vemos tiene problemas de todo tipo”, señaló.

El coordinador parlamentario de la bancada priista advirtió que la seguridad social no puede fortalecerse trasladando las consecuencias de los problemas presupuestales a los trabajadores. Por ello, exigió claridad sobre las razones que motivaron los cambios y sobre las medidas que se adoptarán para garantizar los derechos de quienes cotizan para su retiro.

Por su parte, Mario Di Costanzo explicó que la Modalidad 40, conocida formalmente como Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio, permitía a los trabajadores que cumplían los requisitos correspondientes continuar cotizando por su cuenta y elegir un salario base de cotización más alto, dentro de los límites legales, para mejorar el monto de su pensión, particularmente bajo el régimen de la Ley del Seguro Social de 1973.

“Le están dando en la torre a la cultura del ahorro para el futuro. ¿Quién va a querer ahorrar para su futuro en una Afore si van a hacer mañana lo mismo? O sea, vas a generar una desconfianza pavorosa”, alertó.

En su intervención, Miguel Sulub Caamal afirmó que las restricciones a la Modalidad 40 se suman a una serie de problemas que, desde su perspectiva, evidencian el deterioro del Seguro Social y las presiones sobre las finanzas públicas.

El especialista enumeró las inconformidades de los trabajadores del Instituto, la falta de medicamentos e insumos, el deterioro de instalaciones y equipos médicos, las nuevas restricciones pensionarias y la incertidumbre sobre la continuidad de guarderías subrogadas. Destacó que el crecimiento de la deuda pública y las decisiones presupuestales del Gobierno federal tienen consecuencias que deben examinarse por su posible repercusión en los servicios y las prestaciones de la seguridad social.

Ante la medida temporal, mientras el Instituto realiza un análisis financiero y actuarial, Rubén Moreira insistió en que el Gobierno federal y las autoridades del IMSS deben explicar con transparencia la situación financiera del organismo, las razones de las nuevas restricciones y las medidas que adoptarán para evitar que los trabajadores carguen con las consecuencias de la crisis.