Por Víctor Barrera
Recientemente el tema del sistema de salud ha salido a la luz y este cada día que pasa de convierte en la factura que tendrá que pagar el régimen de la 4T ahora encabezado por Claudia Sheinbaum.
Escuchar cada día que en las farmacias del sistema de salud no existen medicamentos y que estos deben ser comprados por lo derechohabientes resulta más común y por ello no debe permitirse que esto sea ya algo que la ciudadanía deberá aceptar.
Cuando el oriundo de Macuspana ofreció que enriostramos un sistema como el de Dinamarca, solamente marco una mentira más de las muchas que hemos recibido con este régimen, que ha decir de ellos ya vamos en el segundo piso, y que no ha resuelto las necesidades más apremiantes de las familias mexicanas.
El derecho a tener protección de nuestra salud por parte del gobierno, no solo de e ser una ley escrita, sino una realidad que evite que las familias más pobres destinen cerca de una cuarta parte de su salario mensual para poder atender enfermedades que se califican como catastróficas.
Se dice que el subsecretario Eduardo Clark afirma ha afirmado que en 2025 se encontró un sobre precio en la compra de medicamentos, con un nivel de 13 mil millones de pesos adjudicados a 175 claves de medicamentos, señalo que esto se remedio con la destitución de los funcionarios que se encontraron involucrados en dicho problema.
Se comenta que la digitalización que se ha hecho en el sistema de salud es un avance para conocer las necedades del mismo, pero fue hasta la semana anterior cuando el director del IMSS, quien lleva ya ocho años en el puesto, se dio cuenta que existen enormes deficiencias no solo en la distribución y entrega de medicamentos, sino que hace falta equipo adecuado en los hospitales y personal profesional para atender a los millones de derechohabientes del instituto.
Pero esto significará que deberá aprobarse un mayor presupuesto, tan solo para este instituto para tratar de ir cubriendo estas deficiencias.
De acuerdo al INEGI, el 44. 5 por ciento de la población, carece de acceso al servicio de salud, cifra que debe ser un foco amarillo cuando se señala que cada día que pasa hay mas personas inscritas en el IMSS.
Esto significaría que hay recursos suficientes para la compra de medicamentos de quienes reciben cuidados por parte del IMSS, pero faltan ostros institutos, que, lamentablemente, tienen las mismas deficiencias y que son directamente obligación del estado cubrirlas, porque es para sus trabajadores.
Se aprobaron esta legislativa aumentos impositivos a alimentos como las bebidas edulcoradas y la llamada “comida chatarra”, se justificó este aumento la manifestar que lo que se obtendría de esto sería directamente canalizado al sector salud, pero hasta ahora no existen resultados del monto que se ha obtenido y en donde se ha aplicado, la realidad es que la gente mantiene elevando el gasto familiar para cubrir la protección de su salud.
Y es que le problema no es solo tener acceso a servicios de salud, como lo ha enfocado el gobierno federal, sino tener acceso a medicamentos gratuitos y más para poder mitigar las enfermedades catastróficas, que en su mayoría son denominados como controlados, los cuales tiene un costo mayor para las familias de escasos recursos y que son la mayor escasez en las farmacias del sistema de salud.
Porque existen otros problemas como la atención efectiva y oportuna, porque las citas de los pacientes cada vez aumentan en tiempo. Pongamos el ejemplo del adultos mayores que deben tener por lo menos cada vez una cita con el médico y está ahora pasa hasta dos o tres meses, o los pacientes que buscan se realice una operación y el trámite para ello entre sacar cita con los especialistas lleva un promedio de seis a 8 meses, la excusa es que están muy ocupados los especialistas y en los consultorios cada día llegan más afiliados quienes también deben iniciar el martirio de conseguir una cita en su consultorio o esperar de tres a cuatro horas para que se les asigne otro por lo saturado de cada consultorio.
Así las deficiencias van desde que no existe le personal suficiente y los consultorios para atender a los derechohabientes, tampoco el equipo, que en muchas ocasiones es subrogado y provoca que solo los técnicos de la empresa a la que se les subroga tengan acceso a ellos disminuyendo el tiempo de utilización de los aparatos. Pero cuando existen estos aparatos, en su mayoría no funcionan y se postergan las fechas para su ocupación.
Los problemas aumentan cada día en el sistema de salud y estos no pueden ser atendidos porque el presupuesto que se les otorga es poco y en ocasiones hasta disminuye en el reparto a los diferentes sistemas.
Será un verdadero reto que en la discusión del presupuesto 2027, se asigne los recursos adecuados para cubrir todas estas deficiencias o seguirán pasando los años con un mayor deterioro al sistema de salud en México que está a punto del colapso.
