El aeropuerto de la capital saudí fue atacado de nuevo este sábado y fue evacuado, indicaron dos funcionarios regionales, días después de que tres ciudadanos saudíes —incluido un piloto— murieran mientras el reino enfrenta una extraordinaria serie de agresiones en el nuevo frente en la guerra contra Irán.
El presidente Donald Trump dijo a los periodistas que estaba evaluando si Estados Unidos debería sumarse a los ataques saudíes contra los rebeldes hutíes —respaldados por Irán— en el vecino Yemen, quienes se atribuyeron la autoría de los ataques de esta semana contra el Aeropuerto Internacional Rey Jalid, así como contra otros aeropuertos saudíes, instalaciones militares e infraestructura petrolera.
“Puede que sí. Vamos a analizarlo”, dijo Trump. “Acabamos de enterarnos del ataque reciente. Así que tomaremos una decisión. Nos movemos muy rápido”.
En el ataque más reciente, un misil impactó un complejo que alberga las terminales 3 y 4 para vuelos nacionales en el aeropuerto de Riad y muchas personas resultaron heridas, dijo uno de los funcionarios regionales. Ambos funcionarios hablaron a condición de guardar el anonimato porque no están autorizados a declarar a los medios. Varias ambulancias fueron vistas dirigiéndose a toda prisa en dirección al aeropuerto.
El aumento de los ataques se ha producido en la semana desde que una coalición encabezada por los saudíes lanzó una ofensiva militar de gran envergadura contra los hutíes. Hasta el sábado, el grupo rebelde no había hecho ninguna declaración.
Las autoridades saudíes de aviación civil dijeron que las operaciones en el aeropuerto habían sido suspendidas y que ya se evaluaba el número de heridos y los daños. El aeropuerto tenía una fuerte presencia policial, con todas las entradas bloqueadas, y las luces alrededor del complejo estaban atenuadas.
Los vuelos a Riad estaban desviándose a otros lugares, informó el rastreador Flightradar24. Países como Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Australia y Canadá advirtieron a sus ciudadanos que eviten todo viaje al aeropuerto.
Los ataques a aeropuertos, instalaciones militares e infraestructura petrolera en Arabia Saudita, el principal exportador de petróleo del mundo, han sacudido los mercados y la región.
Los combates en Yemen entre los hutíes y las fuerzas del gobierno yemení respaldadas por Arabia Saudita se han intensificado, y la coalición encabezada por los saudíes brinda apoyo aéreo a las fuerzas gubernamentales, en un intento por revertir los recientes avances hutíes a lo largo del mar Rojo.
La nueva posición de los rebeldes les dio una mejor vigilancia del transporte marítimo en un corredor que es una alternativa crucial al estrecho de Ormuz, donde Irán ha mantenido sus ataques contra embarcaciones.
