Con el objetivo de asegurar que la infraestructura hidráulica del país funcione de manera óptima y no quede en el abandono tras su construcción, el diputado federal Mario Calzada Mercado presentó una iniciativa para reformar la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA).

La propuesta plantea que, en materia de tratamiento de aguas residuales y su reúso, las autoridades competentes implementen acciones que consideren de manera obligatoria el mantenimiento preventivo de la infraestructura por un mínimo de 20 años posteriores a su puesta en marcha.

El legislador priista advirtió que el acceso al agua limpia y al saneamiento no pueden entenderse únicamente como aspiraciones políticas, sino como obligaciones jurídicas ineludibles. Sin embargo, la experiencia institucional ha demostrado que la falta de mantenimiento adecuado provoca colapsos prematuros, vertimientos sin control y altos costos sociales y ambientales.

Señaló que estudios del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) revelan que más de la mitad de las plantas de tratamiento en el país presentan fallas operativas graves debido a la carencia de mantenimiento preventivo, lo que anula sus beneficios y genera riesgos sanitarios persistentes.

Asimismo, Calzada Mercado destacó que omitir estas acciones multiplica hasta por tres el costo de rehabilitación posterior, mientras que el mantenimiento preventivo representa un porcentaje mínimo de la inversión total del proyecto.

“No se trata solamente de construir plantas, sino de que éstas funcionen adecuadamente durante su vida útil para cumplir con los fines constitucionales que les dan origen”, puntualizó el diputado federal.

La iniciativa busca modificar los artículos 92 y 117 de la LGEEPA para cerrar vacíos legales, alinear la política hídrica nacional con la Agenda 2030 (Objetivo 6: Agua limpia y saneamiento) y dar cumplimiento a los estándares internacionales en materia de derechos humanos y protección ambiental.