Por Víctor Barrera

Morena esta vez no salió fuerte como se ha señalado después de la elección de sus coordinadores para defender la transformación, y es que muchos de los participantes que se quedaron en el camino han manifestado su inconformidad por la forma en la cual se llevó a cabo el proceso.

Acusan que las encuestan no fueron tan claras y esto se incrementa ante la necedad de no dar a conocer los resultados de estas encuestas. Por supuesto que el resultado de esto es confrontación al interior de ahora partido oficial.

Y es que ante esta situación la posibilidad de no alcanzar la unidad para los próximos comicios podría llevar a Morena a perder alcaldías, diputación locales, federales y gobernaturas.

A esto se suma que el PT, uno de los integrantes de la alianza que ha llevado a Morena dos veces a la presidencia, esta inconforme porque no ha sido tomado en cuenta en las decisiones para elegir a los coordinadores, lo que implica que la alianza también podría mostrar en algunos estados una ruptura que implicaría perder votos. Lo mismo pasa con el Partido Verde, que aun cuando ha logrado mantener un privilegio para sus militantes, de no alcanzar lo previsto podría abonar en la ruptura de la alianza en otros estados, colocando al partido oficial en un camino no muy favorable para los próximos comicios.

Y no es que ambos partidos políticos aliados de Morena tengan los votos suficientes para sumar más de dos gobernaturas, sino que son parte importante para que en la cámara de diputados la mayoría siga estando bajo la tutela de Morena. Esto doria complicar el camino para el 2030 que es mantener la presidencia de la república.

Esto hace que Morena no solo trate serenar los ánimos al interior de Morena. Sino también con sus aliados directos e indirectos como lo es MC y de no hacerlo, el camino empieza a empedrarse al partido oficial hasta ahora.

El problema vendrá cuando los inconformes, que mostraron un capital político importante decidan buscar abrigo en otros partidos políticos que se convertirán en oposición importante a Morena.

Y es que el trato no ha sido igual en Zacatecas, que, en Baja California o Sinaloa, Porque las encuestas no se someten a escrutinio interno lo que abre sospechas e incómoda a los aspirantes.

Morena debe empezar a buscar nuevamente la unidad o de lo contrario, repito, el camino del triunfo puede ser muy difícil. Y esto podría hacer que se utilice cualquier herramienta disponible para alcanzar nuevamente los triunfos. Herramientas que podrían ser lastimosas para el desarrollo democrático de México.

Los ciudadanos en su mayoría esta preocupados por la inseguridad existente dentro del país, y si esto se combina con la entrada de grupos de presión que a cambio de recursos obtiene la administración de los estados, la democracia del país dará pasos atrás.

Falta por definir algunos puestos de coordinador o coordinadora y es ahí donde se debe demostrar que carácter democrático de Morena, de insistir en poner a los que han estado cerca de quienes tiene el poder en Morena, la militancia podría darles la espalda. Recordemos que uno de os puntos de inconformidad que hizo que morena obtuviera el poder en 2018, fue que eran las mismas caras en los puestos más importantes de elección popular y esto, está dándose en Morena.

La designación de estos últimos coordinadores deben ser el mensaje de buscar la unidad de no hacerlo, esto podría ser aprovechado por la oposición y no porque tengan los mejores candidatos o candidatas, sino por la inconformidad de la militancia de Morena y la ciudadanía en general.