Por Víctor Barrera

Claudia Sheinbaum entiende que ella y Morena se encuentran en una situación donde el discurso desde Palacio Nacional no podrá servir de mucho si las cosas continúan igual y esto podría traer un descalabro en los próximos comicios en 2027.

Es claro que la decisión de realizar una gira nacional para que en cada estado del país se dé un informe de actividades de su gobierno es para tratar de lavar la cara a un movimiento que no ha dado los resultados que se esperaban. Aun cuando sigan insistiendo que ya se construye el segundo piso de la transformación.

Por ello, es seguro que, en cada estado, de los 17 donde se elegirá un nuevo gobernador o gobernadora se hará acompañar de quien sea el candidato de Morena, por el momento llamado coordinador. En los otros estados, la acompañaran los aspirantes a diputados federales y locales y por supuesto a las diferentes alcaldías en juego.

Pero de no haber verdaderos cambios que se perciban por la población y en especifico por el electorado, esta gira y el gasto que se realice para ello solo será un recurso tirado a la basura.

Claudia Sheinbaum habló durante su segundo informe de labores de gobierno de honestidad y austeridad, afirmó que esto ha sido la base para lograr lo que se ha alcanzado hasta ahora. Pero en los hechos tanto la honestidad como la austeridad no son cosas que los funcionarios públicos militantes de Morena practiquen y muestren como ejemplo para la ciudadanía.

Porque las “excentricidades” y “lujos”, que critico de los gobiernos anteriores se han presentado y se mantienen en los gobiernos del auto llamado régimen de la 4T.

Por tanto, una de las preocupaciones es eliminar estos pequeños inconvenientes para que Morena mantenga el poder por varias décadas, como lo es objetivo trazado desde el 2018. y que de alguna manera se ha ido soportando con las modificaciones constitucionales, el cambio en el poder Judicial y la colonización que se ha hecho de los Institutos electorales, por su hubiera que echar mano de estos para hacer realidad el triunfo aplastante de Morena en los comicios.

Sheinbaum Pardo también afirmó que “la autoridad política y moral se escribe cada día y que ni con todo el dinero del planeta eso se adquiere”. En este sentido llamó a los funcionarios públicos, a los aspirantes a cargo de elección popular y a los militantes a ceñirse a ello si quiere seguir dentro de la estructura de la élite de Morena.

Y aun cuando afirmó que no hay división o ruptura en el interior de Morena dejó en claro que quien no se ciña a eso podría no ser elegido como candidato a los cargos públicos en juego el próximo año.

Sheinbaum Pardo reconoce los comicios del 2027 serán su prueba de fuego para demostrar que ella es quien tomará las decisiones, pero también para obtener un triunfo más en el 2030.

Sabe también que se está escribiendo su paso por la historia de nuestro país y tiene claro que debe haber cambios porque la responsabilidad solo recae en ella y en nadie más.