La diputada panista Olivia Garza de los Santos fue electa presidenta de la Mesa Directiva del Congreso de la Ciudad de México con 56 votos a favor, por lo que conducirá los debates y las sesiones durante los dos períodos ordinarios del último año de la III Legislatura.
Este 1 de septiembre, ya al frente de la Mesa Directiva, Garza recibió el Segundo Informe de Gobierno de la jefa de Gobierno, Clara Brugada.
Al asumir el cargo, sostuvo que la presidencia del Congreso no pertenece al legislador que la ocupa, a un partido político ni a la mayoría parlamentaria, y afirmó que escuchará a todas las fuerzas políticas sin beneficiar a ninguna.
“La imparcialidad de una presidencia no depende del partido político del que provenga quien la ocupa. Depende de su conducta, de sus decisiones y de su capacidad para aplicar las mismas reglas a todas las fuerzas políticas, aun cuando hacerlo resulte incómodo. No se demuestra imparcialidad renunciando a una identidad política. Se demuestra respetando la ley por encima de cualquier interés partidista”, declaró Garza.
La legisladora de oposición también aseguró que no ejercerá una presidencia autoritaria ni utilizará el Reglamento del Congreso para silenciar voces, impedir debates o imponer decisiones que corresponden al Pleno.
Ella relevó en la conducción de la Mesa Directiva al diputado Jesús Sesma Suárez, secretario general del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en la capital.
Sesma dejó uno de los principales órganos de conducción del Congreso capitalino cuatro meses después de ser destapado públicamente para buscar la candidatura a la Jefatura de Gobierno en 2030, por el consejero nacional del PVEM, Arturo Escobar.
