Comerciantes ambulantes bloquearon parcialmente avenida Hidalgo este lunes 24 de agosto, por cuarta vez en nueve días, contra la reducción de puestos en la Alameda Central, mientras el secretario de Gobierno, César Cravioto, advirtió: “No vamos a ceder”.  

Desde la mañana, integrantes de la organización de comerciantes indígenas mazahuas y con discapacidad de la Alameda Central instalaron carritos de comida y sombrillas en los tres carriles con dirección a Paseo de la Reforma, aunque dejaron libre el paso de la Línea 4 del Metrobús.

En la protesta, hicieron un llamado directo a Cravioto, para que acuda personalmente al bloqueo a dialogar con los inconformes. 

Por su parte, en conferencia, Cravioto acusó a los grupos inconformes de incurrir en provocaciones y de llevar comerciantes de otras zonas para reforzar las protestas. Sin embargo, no identificó a las organizaciones señaladas ni precisó cuántas personas, según mencionó, no trabajaban previamente en la Alameda: “Les hemos dado alternativas, pero hemos visto que han traído comerciantes de otros lugares para generar presión, pero sabemos que no son comerciantes que históricamente han estado en la Alameda”.   

El funcionario confirmó que el operativo para impedir la instalación de más puestos continuará. El funcionario aseguró que la mayoría de las organizaciones de comerciantes aceptó reducir su presencia y señaló a tres grupos por mantener el desacuerdo.  

“Siguen planteando meter el mismo número de comerciantes de los que tenían; les hemos dado alternativas, seguimos hablando con ellas, con ellos, pero sí queremos mandar un mensaje de que alternativas hay, intención de que los comerciantes puedan ejercer su trabajo hay por parte del Gobierno, pero siempre buscando el reordenamiento, o sea que baje el excesivo número de comerciantes que teníamos en la Alameda”, declaró.  

Ante los bloqueos, Cravioto advirtió que el Gobierno de la Ciudad de México, encabezado por la morenista Clara Brugada, no cederá a las presiones para modificar el reordenamiento: “Los grupos que han aceptado estos acuerdos han trabajado sin problema y los otros grupos han buscado forcejear, han cerrado calles, pero no vamos a ceder porque la Alameda le pertenece a la ciudad, a todo aquel que quiera pasear por la Alameda, a quienes visitan la Ciudad de México”.  

Cravioto llamó a las tres organizaciones inconformes a alcanzar un acuerdo, pero sostuvo que solo podrán continuar vendiendo si reducen el número de integrantes que instalan puestos dentro del parque.  

“Es un planteamiento que ha hecho el Gobierno, que es justo, donde sí pueden vender, pero en número más reducido, para que la Alameda vuelva a tener este espacio de recreación y de disfrute”, dijo.   

Una semana después de que anunció que la administración capitalina limitaría la presencia a 70 puestos, además de los espacios ocupados por colectivas feministas, Cravioto calculó que en el parque podrían trabajar alrededor de 100 vendedores.   

La disputa comenzó el domingo 16 de agosto, cuando personal de las secretarías de Gobierno (Secgob) y de Seguridad Ciudadana (SSC) impidió que los comerciantes instalaran sus puestos en los pasillos de la Alameda y en la explanada del Palacio de Bellas Artes.

Los vendedores cerraron entonces el cruce de Eje Central Lázaro Cárdenas y avenida Juárez y colocaron sus mercancías sobre la vialidad. Calificaron el operativo como un reordenamiento sin justicia ni equidad y exigieron que las restricciones fueran aplicadas en las mismas condiciones a todos los grupos.  

El lunes 17 realizaron una segunda protesta en el mismo punto y volvieron a instalar puestos de comida sobre los carriles de avenida Juárez.   

Dirigentes de las organizaciones que rechazaron la reducción participaron ese día en una mesa de diálogo con funcionarios de la Subsecretaría de Programas de Alcaldías y Reordenamiento de la Vía Pública, pero no alcanzaron un acuerdo sobre el número y reparto de los lugares.  

El viernes 21, los comerciantes protestaron por tercera vez y ocuparon nuevamente avenida Juárez, frente al Palacio de Bellas Artes, con pancartas que decían “¡Queremos trabajar!” y “No más discriminación”.  

Personal de la Secgob y policías de la SSC equipados con escudos fueron desplegados en la vialidad y en las inmediaciones del parque. A la altura del Barrio Chino, los uniformados formaron un cerco para impedir el ingreso de los puestos.  

La cuarta protesta se trasladó este lunes a avenida Hidalgo. Los comerciantes exigieron más espacios dentro de la Alameda; el Gobierno capitalino mantuvo la reducción y condicionó su regreso al parque a que acepten el reparto propuesto.