La magistrada Mónica Aralí Soto Fregoso, ex presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), presentó su renuncia al cargo de integrante de la Sala Superior, con lo que dejará el máximo órgano de justicia electoral del país el próximo 31 de agosto, pese a que su periodo había sido ampliado hasta 2028 por las recientes reformas constitucionales.
En una carta dirigida a la senadora Laura Itzel Castillo Juárez, presidenta de la Mesa Directiva de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, Soto Fregoso informó su decisión de concluir su trayectoria dentro del TEPJF y solicitó dar trámite formal a su renuncia.
La magistrada recordó que el 20 de octubre de 2016 fue electa por el Senado de la República para ejercer durante nueve años el cargo de magistrada de la Sala Superior, periodo que originalmente concluiría el 31 de octubre de 2025.
Sin embargo, explicó que, derivado de las reformas constitucionales en materia electoral de 2024 y al Poder Judicial de la Federación de 2026, su periodo en el cargo fue ampliado hasta 2028.
A pesar de esta extensión, Soto Fregoso decidió anticipar su salida y cerrar su ciclo en el máximo tribunal electoral.
“Hoy he tomado la decisión de concluir un ciclo dentro de esta gran institución”, señaló en su escrito, en el que destacó que durante casi una década tuvo la oportunidad de participar en las decisiones jurisdiccionales de la Sala Superior.
En su carta de renuncia, la magistrada puso énfasis en los principios que, afirmó, guiaron su actuación durante su paso por el órgano jurisdiccional electoral.
Soto Fregoso sostuvo que desde el primer día asumió el compromiso de juzgar con perspectiva de género y bajo un enfoque de derechos humanos, además de procurar la máxima inclusión de personas y grupos en situación de vulnerabilidad.
Señaló que uno de los ejes transversales de su actuación fue la búsqueda de la igualdad plena y sustantiva de las mujeres.
La magistrada también destacó que durante su permanencia en la Sala Superior compartió el Pleno con juristas que, afirmó, tuvieron como coincidencia la defensa de una visión “pro persona” y el cumplimiento del mandato constitucional.
“Esa fue nuestra gran coincidencia”, expresó.
La magistrada llegó a la Sala Superior en 2016 y posteriormente ocupó la presidencia del TEPJF, desde donde encabezó al máximo órgano jurisdiccional electoral durante un periodo especialmente relevante para la vida política del país.
Su renuncia implica que dejará formalmente la magistratura el 31 de agosto, fecha que estableció expresamente en el documento enviado a la Comisión Permanente.
Soto Fregoso pidió a la presidenta de la Mesa Directiva realizar el trámite correspondiente para formalizar su separación del cargo.
En el cierre de su carta, agradeció al Senado de la República por la confianza depositada en ella para desempeñar la magistratura y aseguró que ejerció la responsabilidad conforme a los principios establecidos en la Constitución y a las reglas de la función jurisdiccional.
“Agradezco al Senado de la República (…) la confianza que depositaron en mi persona para ejercer tan alta responsabilidad”, expresó.
La salida de Mónica Soto Fregoso abre ahora el proceso institucional correspondiente para determinar la sustitución de una de las integrantes de la Sala Superior del TEPJF, en un contexto marcado por la reorganización del Poder Judicial y los cambios derivados de la reforma constitucional.
