La diputada federal Rafaela Vianey García Romero, integrante del Grupo Parlamentario de Morena, presentó una iniciativa para reformar diversas disposiciones de la Ley Federal del Trabajo y de la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, con el objetivo de incorporar el reconocimiento de la licencia menstrual dentro de la legislación laboral mexicana.

La iniciativa, recibida durante la sesión de la Comisión Permanente del pasado 29 de julio, parte de reconocer que la menstruación es un proceso fisiológico natural que puede generar importantes afectaciones físicas, emocionales y mentales para las mujeres, particularmente cuando se presentan cuadros severos de dismenorrea.

García Romero señaló que, aunque la experiencia menstrual es distinta para cada mujer, existen casos en los que los síntomas pueden resultar incapacitantes e impedir el desarrollo normal de las actividades cotidianas y laborales.

De acuerdo con la exposición de motivos, la dismenorrea puede provocar dolor abdominal intenso, cólicos, cefalea, náuseas, vómito, alteraciones gastrointestinales, dolor lumbar y sangrado abundante, entre otras manifestaciones que pueden prolongarse durante varios días.

La legisladora destacó que esta realidad ha permanecido durante años invisibilizada dentro de las políticas laborales, provocando que muchas trabajadoras tengan que elegir entre atender su salud o evitar afectaciones a sus ingresos y condiciones de trabajo.

“Una proporción significativa de mujeres experimenta síntomas incapacitantes que van mucho más allá de una incomodidad ordinaria. Es una realidad que debe ser reconocida también desde el ámbito laboral”, sostiene la iniciativa.

El proyecto refiere que estudios sobre menstruación y productividad laboral muestran que 45 por ciento de las mujeres entrevistadas ha faltado alguna vez a su centro de trabajo debido a molestias relacionadas con la menstruación, mientras que 46 por ciento considera que estos síntomas afectan de manera importante su productividad.

Asimismo, señala que 48 por ciento de las mujeres opta por permanecer en sus centros laborales y utilizar parte de su jornada para atender las molestias, en lugar de solicitar días de descanso, situación que evidencia que el llamado presentismo laboral tampoco representa una solución para las trabajadoras ni para los centros de trabajo.

La diputada de Morena advirtió además que las mujeres pueden enfrentar consecuencias económicas y laborales derivadas de esta situación, entre ellas descuentos salariales, discriminación e incluso acoso laboral.

Por ello, la iniciativa busca avanzar hacia un marco jurídico que reconozca las condiciones específicas de salud de las mujeres y garantice que enfrentar síntomas menstruales incapacitantes no implique poner en riesgo sus derechos laborales ni sus ingresos.

García Romero sostuvo que incorporar esta realidad en la legislación representa también un paso para construir espacios laborales más igualitarios, dignos y sensibles a las necesidades de las mujeres trabajadoras.