Como parte del proyecto Fábrica del Agua, la Secretaría de Gestión Integral del Agua (SEGIAGUA), en coordinación con la Alcaldía Álvaro Obregón, inició la tercera etapa de construcción del Colector Marginal en el Río Jalalpa, una de las principales obras hidráulicas para el saneamiento del Río Becerra.
La intervención forma parte del Plan Integral de Recuperación de Ríos y Barrancas 2025–2030, impulsado por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, y se realizará del 31 de julio al 31 de diciembre de 2026, con una inversión de 47 millones de pesos.
El proyecto Fábrica del Agua, desarrollado en colaboración con el Tecnológico de Monterrey, tiene como objetivo restaurar los microecosistemas, mejorar la captación, infiltración y reúso del agua, recuperar vasos reguladores y consolidar el primer Distrito Hídrico de la Ciudad de México.
Como parte de esta estrategia, el nuevo colector permitirá conducir el cauce del Río Becerra, eliminar las descargas domiciliarias de aguas residuales y fortalecer la infraestructura hidráulica de los ríos Becerra, Jalalpa y San Borja.
Esta tercera etapa contempla la construcción de un muro de contención, la rehabilitación del colector marginal, la sustitución de la caja de drenaje y el revestimiento de 370 metros lineales de infraestructura hidráulica.
Con estas acciones se busca reducir el riesgo de desbordamientos, estabilizar taludes y proteger las viviendas cercanas al cauce.
La inversión acumulada en las dos etapas de la obra supera los 100 millones de pesos y beneficiará de manera directa a cerca de 30 mil habitantes de las colonias Jalalpa, Cañada, Desarrollo Urbano El Pirú y Olivar del Conde.
Además del colector marginal, el proyecto incluye la creación de un parque hídrico y un parque lineal de más de 11 mil metros cuadrados sobre el Río Becerra, así como estudios hidrológicos, infraestructura para el tratamiento y reúso del agua, restauración de barrancas y acciones de reforestación.
Las autoridades señalaron que estas acciones buscan recuperar los ríos y barrancas de Álvaro Obregón, reducir el riesgo de inundaciones y avanzar hacia un modelo de desarrollo urbano más sostenible y resiliente.
