La diputada federal Paloma Domínguez Ugarte presentó una iniciativa para reformar la Ley de Desarrollo Rural Sustentable, con el objetivo de robustecer el aseguramiento agropecuario ante contingencias climáticas. La propuesta busca fortalecer la capacidad institucional del Estado para proteger al sector frente a escenarios de riesgo cada vez más complejos, a través de un marco jurídico actualizado y funcional para la administración de riesgos.
La legisladora priista explicó que la reforma ampliará el acceso a mecanismos de protección financiera para los pequeños y medianos productores, quienes históricamente han enfrentado mayores barreras para obtener este tipo de coberturas. Con ello, se reducirá la vulnerabilidad patrimonial y económica ante fenómenos climatológicos y otros eventos adversos.
Asimismo, subrayó que integrar criterios vinculados a la variabilidad y al cambio climático permitirá modernizar la política pública de aseguramiento, alineándola con las necesidades actuales de adaptación y resiliencia productiva.
La congresista indicó que la reforma también propone optimizar el fondo de atención a contingencias bajo principios de transparencia y simplificación administrativa. Esto permitirá una respuesta institucional más ágil y eficiente, reduciendo los tiempos de atención y facilitando que los productores retomen sus actividades con mayor prontitud.
“La creación de mecanismos de monitoreo y alerta temprana representa un avance relevante hacia un modelo preventivo de gestión del riesgo. Esto permitirá mejorar la planeación pública, focalizar los recursos y anticipar afectaciones antes de que se transformen en pérdidas mayores”, señaló Domínguez Ugarte.
Finalmente, la representante del PRI por el estado de Chihuahua destacó los beneficios de la propuesta: en el ámbito económico, contribuirá a la estabilidad del sector, reducirá las presiones sobre las finanzas públicas ante desastres y preservará las cadenas productivas esenciales para el abasto alimentario. En el ámbito social, protegerá el ingreso rural y la continuidad de las actividades, favoreciendo la permanencia de miles de familias en el campo.
“Esta reforma es una actualización necesaria para dotar al Estado de herramientas eficaces de prevención y respuesta. Nuestro objetivo es fortalecer la resiliencia del campo mexicano y garantizar estabilidad productiva ante los desafíos presentes y futuros”, concluyó.
