Por dos ocasiones estuvo detrás en el marcador, la segunda con un golazo de Isidor, Marruecos debió reponerse en una trepidante primera parte, dirigido por el despliegue de Hakimi, que lideró un empate ante Haití que transformó Rahimi en victoria desde el minuto 78 en adelante para ser ‘sólo’ segunda del grupo C (4-2).

Marruecos realmente nunca tuvo opción de ser primera en su cuarteto. Antes del partido, era el objetivo. Según se desataron los acontecimientos, con la ventaja rápida de Vinicius y Brasil a casi mil kilómetros de distancia de Atlanta y con la prueba de personalidad y reacción que le propuso su rival, el equipo norteafricano entendió que lo único que podía era centrarse en sí mismo y ganar su partido. Le costó entre la distensión de su rival.

Semifinalista en 2022, sin peligrar en ningún caso la clasificación (Escocia jamás se adelantó en el marcador ante Brasil en el otro duelo del grupo), ahora aparecen tres opciones desde su segundo lugar: Países Bajos, Japón o Suecia. Uno de los tres será su adversario el próximo 29 de junio (el 30 en España) en la ciudad mexicana de Monterrey.