La selección de Canadá selló el primer triunfo de su historia en una Copa del Mundo masculina al pasarle por encima a Qatar con un incontestable 6-0. El triunfo ubica a los dirigidos por Jesse Marsch como líderes en solitario del Grupo B con 4 puntos, aunque la histórica fiesta en el césped se vio empañada por la gravísima lesión del centrocampista Ismael Koné.
En menos de una semana, los de la hoja de maple han sumado su primer punto (ante Bosnia) y su primera victoria oficial. De la mano de un planteamiento agresivo de presión alta, desarmaron por completo la propuesta de la Qatar de Julen Lopetegui, que apenas inquietó en el primer minuto con un remate desviado de Edmilson Junior.
El festival ofensivo se inauguró al minuto 15. Tras un córner cobrado por Ali Ahmed, Jonathan David exigió al meta Mahmoud Abunada, y el delantero Cyle Larin cazó el rechace para poner el 1-0. Al minuto 28, el propio Jonathan David recogió un balón suelto en la frontal del área tras una internada de Tajon Buchanan y definió con una sutileza exquisita para el 2-0.
El compromiso se rompió definitivamente en el minuto 30. Homam Ahmed derribó a Buchanan cuando enfilaba el área. Aunque el árbitro chileno Cristián Garay decretó penal en primera instancia, el VAR corrigió señalando que la falta fue fuera de la línea de cal, lo que derivó en la expulsión por tarjeta roja directa del zaguero catarí. Con la ventaja numérica, Canadá asfixió a su rival y, en el añadido del primer tiempo, David firmó su doblete empujando a la red otro rechace de Abunada para el 3-0.
En el minuto 50, Assim Madibo realizó una durísima entrada sobre Ismael Koné. Tras revisar el monitor del VAR, Garay le mostró la tarjeta roja directa, dejando a Qatar con nueve futbolistas. Sin embargo, el foco se centró en la gravedad de la lesión: Koné quedó tendido en el suelo y sus propios compañeros formaron un cordón humano para protegerlo de las cámaras de televisión.
Finalmente, Koné abandonó el campo en camilla bajo una ensordecedora ovación antes de ser trasladado de urgencia a un hospital de Vancouver para evaluar el alcance de los daños en su pierna izquierda.
El partido continuó y el sustituto de Koné, Nathan Saliba, protagonizó el momento más conmovedor de la velada en el minuto 63. El centrocampista ejecutó un tiro libre magistral desde la frontal que besó el poste antes de colarse en la red para el 4-0. En su celebración, Saliba corrió directo al banquillo, tomó la camiseta de Koné y la besó de cara a la tribuna.
Con Qatar completamente hundida y entregada a su suerte, la goleada se estiró al 74′ cuando un centro envenenado de Jacob Shaffelburg fue desviado hacia su propia meta por Mohamed Al Mannai para el quinto de la noche. La guinda de la histórica jornada llegó en el descuento (minuto 90+2), cuando Jonathan David culminó una transición letal para certificar su triplete y desatar la locura colectiva.
Canadá celebra un salto histórico hacia la madurez futbolística y saborea el liderato, mientras reza por la salud de una de sus piezas fundamentales.
