El partido que creo mayor morbo, más por cuestiones internacionales que deportivas se llevó a cabo y con un en partido entre Irán y Nueva Zelanda que termino empatado a dos tantos.
El camino de Irán previo a su debut en la Copa del Mundo incluyó visas negadas o demoradas, el cambio de sede de campamento de Estados Uniod a México y hasta se puso en duda su participación en el torneo.
Afortunadamente se llevo a cabo el juego deportivo y los iraníes dieron una batalla, en el campo de juego para representar a su país.
Los ‘All Blacks’ abrieron el marcador gracias a Elijah Just (6’) quien le hizo vivir un infierno a la defensa iraní junto a Chris Wood, ambos partícipes en las anotaciones neozelandesas. Ramin Rezaeian (31’), la figura de Irán en el partido, igualó el encuentro. Los asiáticos pudieron terminar la primera parte con ventaja, pero el cabezazo de Ali Nemati fue anulado por fuera de lugar.
Just (54’) anotó su doblete gracias a una excelente transición ofensiva y una floja defensa iraní. Los dirigidos por Darren Bazeley soñaban con su primera victoria en una Copa del Mundo, pero Irán derrumbó esa ilusión tras un centro de Rezaeian que fue cabeceado por Mohammad Mohebbi (63’). Tim Payne, el futbolista viral de este Mundial, abandonó el campo al minuto 77 sin pena ni gloria.
El otro gran protagonista del partido, el árbitro mexicano César Arturo Ramos, hizo historia al igualar a Marco Antonio Rodríguez con la mayor cantidad de Mundiales dirigidos (tres), y a Armando Archundia con ocho partidos como silbante principal.
Su actuación fue discreta, no tuvo decisiones polémicas. En total, cobró 18 faltas y no se vio forzado a amonestar ni expulsar a ningún jugador.
