La nueva Australia hace soñar a todo un país. Un combinado rejuvenecido derrotó con solvencia a Turquía de forma merecida en el partido que completaba el grupo D gracias a los goles de Nestory Irankunda en la primera mitad y de Connor Metcalfe para sentenciar con el 2-0 cuando más apretaba el combinado otomano.

Sorprendió con su alineación el seleccionador de Australia, Tony Popovic, dejando en el banquillo a sus capitanes Matthew Ryan, portero del Levante de 34 años, y el mediocentro Jackson Irvine (33 años), dando la alternativa a jóvenes valores como el guardameta Patrick Beach (22 años) y Paul Okon-Engstler (21 años). Más reconocible fue el once que dispuso Vincenzo Montella, que quiso reservar en un principio a Kenan Yildiz por las molestias en el gemelo que venía arrastrando el atacante de la Juventus.

El partido arrancó en su primer cuarto dentro de lo previsible. Australia, bien plantada sobre el césped de Vancouver, esperaba en su cancha a Turquía. Arda Guler y Hakan Çalhanoğlu tocaban y tocaban con tranquilidad, pero sin encontrar espacios entre unos jugadores australianos defendiendo muy juntos.

La pausa de hidratación reactivó el choque. La primera ocasión de Turquía, un disparo de Guler que atrapó Beach sin problemas, fue el prólogo de la jugada que marcó el desarrollo del partido. El balón largo a la carrera de Nestory Irankunda fue transformado en peligro por un genial toque del joven delantero del Watford que le sirvió para zafarse de Merih Demiral y batir en su salida a Ugurcan Cakir en el minuto 27 del choque.

Buscó la reacción de inmediato la selección turca, que tan solo pudo inquietar a Australia con disparos lejanos. Especialmente un cañonazo de Abdulkerim Bardakci que se estrelló con violencia en el palo, haciendo temblar al arco defendido por Beach. Poco más pudo ofrecer Turquía en el primer acto, con una Australia capaz de inquietar cada vez que el balón caía en los pies de un inspirado Irankunda.   

Montella debió leer la cartilla a sus jugadores en el descanso. Entró Kenan Yildiz, que sin estar brillante metió una marcha más al ataque turco y cambió el panorama por completo en el segundo tiempo. En los primeros compases Australia fue capaz de salir de su campo y asustar a Turquía en un par de acercamientos de Irankunda.

Pero los ‘aussies’ fueron retrocediendo poco a poco, especialmente desde que Popovic sacó del campo al insolente jugador del Watford en el 61. Antes lo había intentado Arda Guler en disparo duro de falta lejana, pero Beach logró interceptar el misil del jugador del Real Madrid.

El conjunto australiano estaba cada vez más hundido, defendiendo con todos sus hombres cerca del área propia y con un imperial Harry Souttar rechazando todos los balones aéreos. Los turcos no encontraban huecos con facilidad. Sí lo logró Çalhanoğlu, que puso un buen balón a Celik, que intentó batir a Beach con un disparo ajustado al palo corto y salvado por la mano del australiano.

Cuando parecía que Turquía se acercaba a lograr el empate, llegó el golpe definitivo de Australia. En el minuto 75, una recuperación en campo contrario de los oceánicos propició que Metcalfe avanzara sin oposición entre las líneas otomanos. Desde fuera del área ajustó el balón al palo de la portería de Cakir, que no pudo impedir con su estirada el 2-0 de Australia.

Con los turcos en la lona, Beach se reivindicó como el titular del arco australiano con una parada espectacular en el 78’ ante un disparo en el área de Akturkoglu. De este modo impidió que se acercaran los de Montella en el marcador para asi tener un final de partido bastante plácido.

Así consigue Australia 3 puntos que ponen en bandeja su pase a las eliminatorias. Todo lo contrario que Turquía, que se medirá a Paraguay en la segunda jornada en un duelo que ya se erige como la primera final para ambos combinados después de que los guaranís cayeran ante Estados Unidos en su debut.