La gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, aseguró que en Morelos “no se protegerá a nadie”, al sostener que las recientes detenciones de alcaldes y funcionarios —incluidos perfiles vinculados a Morena y otros partidos— demuestran que no habrá respaldo político frente a investigaciones por presuntos nexos con la delincuencia, en el marco del operativo Enjambre.
Durante una entrevista con medios de comunicación en el Palacio de Gobierno, sede del Poder Ejecutivo estatal, la mandataria respaldó las acciones realizadas por fuerzas federales y estatales en municipios de la zona oriente, particularmente en Cuautla y Atlatlahucan, donde autoridades municipales quedaron bajo investigación tras los recientes operativos.
Entre los detenidos se encuentran Agustín Toledano Amaro, alcalde de Atlatlahucan; Irving Sánchez Zavala, expresidente municipal de Yecapixtla, así como otros objetivos relacionados con las investigaciones.
En paralelo, el alcalde de Cuautla, Jesús Corona Damián, permanece prófugo de la justicia luego de que desde ayer se desplegara un operativo para cumplimentar una orden de aprehensión en su contra.
También fueron detenidos funcionarios del Ayuntamiento de Cuautla, entre ellos el secretario municipal Horacio Zavaleta Malacara, el tesorero Jonathan Espinoza Salinas y el oficial mayor Pablo Adrián Portillo Galicia, excandidato de Movimiento Ciudadano. Además, fue capturada Arisbel Vázquez, consejera estatal de Morena en Morelos y excandidata a la alcaldía de Atlatlahucan.
“Nosotros vamos a respaldar siempre todas las acciones de la Mesa de Seguridad y, sobre todo, del gobierno federal en favor de la seguridad de nuestro estado”, declaró la gobernadora.
González Saravia confirmó que el secretario de Gobierno mantiene comunicación con los cabildos de Cuautla y Atlatlahucan, así como con los síndicos que asumirán funciones provisionales mientras se desarrollan los procesos legales para sustituir a las autoridades municipales detenidas.
Explicó que corresponderá al Congreso local intervenir en la designación de nuevas autoridades, procedimiento que podría incluir la presentación de ternas, mientras el Ejecutivo estatal buscará mantener la gobernabilidad en ambas demarcaciones.
La gobernadora adelantó además una mayor presencia institucional en la región oriente y confirmó reuniones con empresarios y mandos de seguridad en Cuautla. “Yo personalmente tendré una presencia mucho mayor en la zona oriente para darle confianza y seguridad a la ciudadanía”, dijo.
Al referirse al impacto político de las detenciones, la mandataria insistió en que las investigaciones no responden a criterios partidistas. “Como ustedes se dieron cuenta, todos los detenidos son de diferentes partidos”, señaló al mencionar perfiles ligados a Morena, PAN y Movimiento Ciudadano.
También reconoció que en algunos municipios “no hubo las condiciones” para mantener la coordinación en materia de seguridad, por lo que el gobierno estatal retomará parte de la interlocución institucional con los cabildos.
Añadió que continuará el proyecto del C2 en Cuautla y que incluso podría proponerse un relevo en la Secretaría de Seguridad municipal.
Finalmente, respaldó la postura de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, respecto a que los funcionarios públicos deben someterse a controles de confianza. “Creo que todas y todos los políticos se deben someter a exámenes de control y confianza”, afirmó.
