En una década, entre los gobiernos de Omar Fayad Meneses (PRI) y Julio Menchaca Salazar (Morena), Hidalgo pasó del primer al noveno sitio a nivel nacional en el Índice de Paz México (IPM).
En la edición 2026 descendió un lugar más respecto al año previo, en el que se ubicó en octavo.
Según la medición del Institute for Economics & Peace (IPC), durante el último año, las actividades ilícitas le costaron 76 mil 900 millones de pesos a las 32 entidades federativas.
Al conocer los resultados, el gobierno estatal destacó a través de un comunicado que “Hidalgo se consolida en el top 10 de las entidades más pacíficas de México”, además de asegurar que esto se debe “gracias al seguimiento preciso de una estrategia integral basada en la prevención del delito, inteligencia operativa y cercanía ciudadana, encabezada por el gobernador Julio Menchaca”.
El año evaluado estuvo enmarcado por la guerra entre dos escisiones del otrora cártel único de Los H o Los Solas, en el Valle del Mezquital. Esta pugna ha dejado ataques armados, multihomicidios, masacres y tortura extrema, con cuerpos acribillados y mutilaciones atribuidas a las dos facciones que se disputan el control territorial del robo de hidrocarburos y el narcomenudeo; además, rivalizan con otros grupos asentados en la zona.
Sin embargo, esta no es la única, ya que, en el municipio de Cuautepec y sus aledaños, en el Valle de Tulancingo, Los Cenobios mantienen la operación del delito, confrontados con grupos que emanan de la Sierra Norte poblana, también dedicados al huachicol.
De igual manera, en 2025 Hidalgo se posicionó por octavo año consecutivo como el estado con más tomas clandestinas en territorio nacional: 2 mil 785, a través de las cuales grupos de huachicoleros robaron diésel, gasolinas y petroquímicos a los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex).
Los propios indicadores del IPM 2026 muestran que la paz en México mejoró un 5.1 por ciento, “lo que marca el sexto año de avance tras cuatro años de deterioros sustanciales”. También, que veintidós estados registraron mejoras el año pasado, mientras que 10 se deterioraron, entre ellos Hidalgo.
El Índice expone, como ejemplo, que el reciente aumento de la violencia extrema en el estado de Sinaloa ilustra este riesgo. Anteriormente, dice, era un estado con bajos niveles de violencia de la delincuencia organizada debido al dominio prácticamente incuestionado del Cártel de Sinaloa, pero en 2025 registró el mayor deterioro en la paz del país, impulsado por un fuerte incremento en los homicidios vinculados a enfrentamientos internos de ese grupo criminal.
Aunque no lo menciona, Hidalgo, también tuvo una caída en la identificación y medición de los factores que impulsan la paz, estuvo inmerso –principalmente en el centro y suroeste de la entidad– por la disputa armada de Los H (un conflicto reconocido por las autoridades de seguridad en la entidad, y al cual atribuyen la violencia).
A los H se han sumado otros grupos en disputa, presuntos responsables de las dos cabezas humanas abandonadas en Tula con narcomensajes y del torso hallado en un canal de agua en Alfajayucan en la semana del 15 al 21 de febrero, según reconoció el propio gobernador Menchaca el pasado 23 de febrero.
En el panorama de la paz a nivel nacional, Hidalgo obtuvo una clasificación de 2.296, cuando Yucatán, en primero, consiguió 1.279, y Colima, en último, 4.579. Se trata de una escala de 1 a 5, en la que 5 es la calificación menos pacífica y 1 la más favorable. El Índice considera los homicidios, los crímenes de la delincuencia organizada, delitos con violencia, delitos cometidos con armas de fuego y miedo a la violencia.
El año pasado, solo tres estados registraron aumentos en el impacto económico de la violencia, mientras que 29 registraron descensos, refirió el IPM.
“Sinaloa registró con mucho el aumento más significativo, con un incremento del 38.5%. Esto fue impulsado por el dramático aumento en los homicidios en el estado el año pasado. Le siguieron Hidalgo y Veracruz, donde el impacto económico de la violencia aumentó un 8.9% y un 1.3%, respectivamente”, añadió el informe ampliado del Institute for Economics & Peace.
El impacto económico por la violencia en Hidalgo, per cápita, es de 23 mil 629 pesos; es decir, el costo promedio dividido entre el número total de personas en la población, pero es de 76 mil 900 millones el impacto económico total, lo cual también implica un crecimiento porcentual de 43.9% entre 2015 y 2025.
Para el gobierno, la lectura de los resultados es la de “fortalezas institucionales”, que, expuso, “han permitido que la tasa de homicidios se mantenga controlada con un puntaje de 1.580 (lugar 12 a nivel federal), posicionando las condiciones del estado muy por encima del promedio de México y lejos del estado de alarma crítica”.
“Uno de los descubrimientos más valiosos del informe del IEP es la concordancia entre la realidad y la percepción ciudadana. En contraste con diversas regiones del país donde la población experimenta un temor que rebasa por mucho la incidencia delictiva real, Hidalgo presenta una menor discrepancia entre la percepción de miedo y sus condiciones objetivas de paz”, resaltó.
También sostuvo que “con estos indicadores, el gobierno del estado de Hidalgo reafirma que el desarrollo económico y la paz social avanzan de la mano, a partir de una firme política de seguridad encabezada por el gobernador Julio Menchaca Salazar”.
El día en el que se presentó el informe, el 19 de mayo, un cuerpo con signos de tortura fue hallado tendido en el suelo en un paraje en la colonia El Mirador, en el municipio de Zempoala, en la región del Altiplano hidalguense.
Según el reporte de la policía local, el cuerpo desnudo presentaba lesiones en distintas partes y señales de que habrían intentado prenderle fuego.
El día previo, el 18, dos cuerpos sin vida, con signos de violencia e impactos de bala, fueron hallados en tierras de cultivo de Zempoala, y en Mixquiahuala, en el Valle del Mezquital, se registró otro doble homicidio por ataque armado.
A su vez, en Actopan, otro municipio del Valle, se registró el feminicidio de una joven de 25 años, que fue atacada a tiros en un domicilio, la trasladaron de emergencia a un hospital, pero falleció por las heridas mortales.
