El diputado federal Rubén Moreira Valdez presentó un punto de acuerdo para exhortar a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) a fortalecer las acciones de protección, vigilancia y conservación en las zonas de desove de tortugas marinas en el país, especialmente en aquellas consideradas prioritarias por su relevancia ecológica.

El legislador priista señaló que México ocupa un lugar privilegiado a nivel mundial por su biodiversidad y las tortugas marinas representan uno de los grupos más emblemáticos y, al mismo tiempo, más vulnerables. Recordó que en las costas mexicanas anidan especies como la golfina, la laúd, la carey y la prieta, todas sujetas a algún grado de protección debido al deterioro progresivo de sus hábitats y a la presión de diversas actividades humanas.

Destacó que las playas de anidación son espacios críticos para la supervivencia de estas especies, ya que en ellas se deposita la siguiente generación y se define, en gran medida, la viabilidad futura de sus poblaciones. Agregó que México alberga seis de las siete especies de tortugas marinas existentes en el mundo y que todas se encuentran protegidas por la legislación nacional e internacional.

Rubén Moreira explicó que la relevancia de las tortugas marinas trasciende su valor simbólico, debido a que cumplen funciones esenciales para el equilibrio de los ecosistemas marinos y costeros. Indicó que contribuyen al control de poblaciones de medusas, favorecen la regeneración de pastos marinos y fortalecen los ecosistemas costeros, además de ser un indicador de salud ambiental.

Sin embargo, advirtió que las zonas de desove enfrentan amenazas crecientes derivadas de modelos de desarrollo que no han logrado armonizar la actividad económica con la protección ambiental. Detalló que la expansión turística e inmobiliaria sobre las costas, la contaminación, la iluminación artificial que desorienta a las crías, el saqueo de nidos, la pesca incidental y los efectos del cambio climático continúan afectando de manera directa a estas especies.

El coordinador parlamentario subrayó que actualmente miles de nidos son protegidos cada año gracias al trabajo coordinado de autoridades, organizaciones civiles y comunidades locales; sin embargo, consideró indispensable fortalecer las capacidades institucionales para evitar retrocesos en materia de conservación.

Asimismo, Rubén Moreira manifestó su preocupación por los conflictos sociales registrados en diversas playas del país vinculados con la defensa de los ecosistemas. Señaló que casos como el del Santuario Playa Platanitos, en Nayarit, evidencian la necesidad de garantizar la seguridad de las personas defensoras del medio ambiente y de reforzar la presencia institucional en las zonas protegidas.

El legislador coahuilense enfatizó que la protección de las áreas de desove no debe entenderse únicamente como una acción ambiental aislada, sino como una política integral que articule la conservación de la biodiversidad, el desarrollo sostenible y la defensa de los derechos humanos