Organizaciones civiles denunciaron que desde finales de abril han documentado operativos “de control migratorio” por parte del Instituto Nacional de Migración (INM) en algunas zonas de la Ciudad de México, donde han sido detenidas personas migrantes, entre cubanas, haitianas, venezolanas y hondureñas, algunas con procesos ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar).

Por ello, Apoyo a Migrantes Venezolanos, el Instituto para las Mujeres en la Migración, la Clínica Jurídica Alaíde Foppa de la Universidad Iberoamericana, entre otros, presentaron una queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) para que investigue y emita medidas cautelares.

En el documento, denunciaron que el 1º de mayo pasado agentes migratorios realizaron un operativo contra quienes laboran como repartidores de plataformas digitales en las inmediaciones del centro comercial Miyana, en Polanco.

Expusieron que “se detuvo a diversas personas extranjeras, sin considerar que algunas contaban con trámites de solicitud de reconocimiento de la condición de refugiado y fueron trasladadas a la Estación Migratoria Las Agujas, en Iztapalapa”. Además, documentaron que aproximadamente a las 0:30 horas fueron llevadas a Villahermosa, Tabasco, y Tapachula, Chiapas.

Uno de los testimonios que se añaden a la queja ante la CNDH es el de Julio (nombre ficticio para proteger su identidad), quien relató que durante un operativo realizado alrededor de las 3:00 de la tarde en la plaza Miyana, agentes del INM le solicitaron sus documentos. Indicó que aunque presentó la constancia de inscripción en el Padrón de Huéspedes y Migrantes en Retorno del gobierno capitalino, fue detenido. “Me quitaron los teléfonos y me subieron a la camioneta”, narró.

Contó que en la estación migratoria le tomaron datos personales, huellas dactilares y fotografías, además de hacerlo firmar “documentos que ni siquiera te dejan leer”. Pasada la medianoche, añadió, “nos llevaron en un autobús a Villahermosa; éramos aproximadamente 20 personas y llegamos a otro centro de detención migratoria. Nos bajaron del autobús y en menos de 10 minutos ya estábamos en la calle”.

En la queja ante la CNDH, las organizaciones detallaron también que el primero de mayo se reportaron otros operativos, uno en avenida Revolución, donde “las acciones consistieron en revisiones migratorias en vía pública dirigidas a personas extranjeras, sin criterios individualizados”.

Asimismo, entre el 2 y el 3 de mayo pasados documentaron acciones de este tipo en la zona de Tepito y La Merced, consistentes en “revisiones en vía pública e intercepción de personas con base en su apariencia física”. También, señalaron que el 4 de mayo hubo presuntas “inspecciones” en casas y vecindades de la colonia Buenavista.

Rodrigo Yedra, defensor que acompaña a algunos de los migrantes afectados, y July Rodríguez, de Apoyo a Migrantes Venezolanos, señalaron que si bien el INM ha rechazado que lleve a cabo este tipo “de redadas”, y ha justificado que su actuar obedeció “a un oficio de colaboración solicitado por las autoridades competentes de la Ciudad de México con la intención de prevenir algún acto delictivo”, las denuncias de los migrantes reflejan otra cosa.