En la Ciudad de México se alista una de las regulaciones más amplias para scooters y motos eléctricas en los últimos años, con nuevas multas, placas obligatorias y licencias específicas que entrarán en vigor de forma gradual en este año.
De acuerdo con las modificaciones al Reglamento de Tránsito y la Ley de Movilidad, la medida impactará principalmente a los llamados Vehículos Motorizados Eléctricos Personales (scooters, monopatines y motocicletas eléctricas) con ciertas características de velocidad y potencia.
Durante ese periodo, los vehículos nuevos deberán salir de agencia ya emplacados, lo que implica que la obligación no solo recaerá en usuarios, sino también en los distribuidores.
Las multas por incumplir con la normativa irán de 10 a 20 Unidades de Medida y Actualización (UMA), lo que en 2026 equivale aproximadamente a 1,175 pesos por dos sanciones; de 1,762 pesos por tres a cuatro sanciones y de 2,350 pesos, por más de cinco sanciones.
Las infracciones se aplicarán por las siguientes faltas:
- No portar placas.
- Circular sin registro.
- No contar con licencia cuando sea obligatoria.
- Invadir espacios prohibidos como banquetas o ciclovías.
Además, el esquema contempla otras obligaciones como el uso de casco, registro del vehículo y la obtención de licencias tipo A1 (que cuesta 572 pesos) o A2 (que cuesta 1,142 pesos), cuyos costos también se suman al de la placa (de 709 pesos.)
También se establecen diferencias claras entre tipos de vehículos eléctricos. Los más potentes deberán emplacarse y portar licencia, mientras que otros quedarán exentos.
Los scooters y motos eléctricas que superen los 25 km/h y ciertos niveles de potencia estarán obligados a cumplir con placas y registro; a estos se les clasifica como Vehículos Motorizados Eléctricos Personales (VEMEPE).
Les corresponde la Matrícula Tipo A si su peso es menor a 35kg o la Tipo B si pesa de 35 hasta 350 kg. Además, no pueden circular sobre banquetas ni ciclovías y deben transitar sólo por carriles confinados y vías de acceso controlado.
En cambio, los Vehículos Eléctricos Personales (VEP), que son las bicicletas eléctricas ligeras o de asistencia (y no pesar más de 35 kg), quedarán fuera del emplacamiento, aunque deberán portar un distintivo de movilidad eléctrica, así como circular por las ciclovías para mayor seguridad.
Este esquema tiene la intención de que se pueda diferenciar entre los medios de transporte recreativos y vehículos con comportamiento similar al de una motocicleta convencional.
El gobierno capitalino sostiene que la regulación no tiene un fin recaudatorio, sino de seguridad vial. El crecimiento de estos vehículos en los últimos años ya genera conflictos en ciclovías, banquetas y avenidas principales.
Las autoridades estiman que el uso de scooters y motos eléctricas aumentó de manera exponencial, lo que hizo necesario establecer reglas claras para su circulación y reducir accidentes.
Con estas medidas, la CDMX busca integrar este tipo de movilidad a un marco legal similar al de las motocicletas tradicionales, con control, sanciones y responsabilidades definidas.
