Por Víctor Barrera
La soberbia cona la cual sigue n actuando algunos militantes y simpatizantes de Morena, es el elemento que los ha llevado a que se empiecen a crear grietas al interior del movimiento.
Sin duda que el caso de Rubén Rocha Moya será el inicio de un terremoto al interior de Morena que de paso retumbará en el país, lo cual podría ser bastante peligroso si no se empiezan a buscarse salidas que impidan esto.
Los Morenistas aun a sabiendas de que posiblemente podría empezar la debacle de su movimiento, muchos de ellos siguen actuando con soberbia y hasta han señalado que, si Estados Unidos intenta entrar por ellos, “el pueblo” los defenderá. Como si en verdad hubieran hecho mucho por ese pueblo.
Lo lamentable es que una gran parte e ese pueblo, se siente comprometido a obedecer a ciegas, y posiblemente son aquellos quienes reciben los “programas sociales” que han servido mucho más para callar bocas que para superar la pobreza de las familias mexicanas.
Esto porque el nuevo yugo de muchos mexicanos son esos apoyos que en lo individual no llegan más allá de los 700 pesos semanales y que haciendo cuentas no sirven siquiera para comprar lo más indispensable para una persona.
Este nuevo yugo ha sido ocupado desde el 2018 como la carta de cambio por el voto y ha dado resultado. Sin embargo, las otras actividades, no licitas en las cuales cayeron algunos morenistas, han empezado a abrir los ojos de los mexicanos y posiblemente esto se vea reflejado en los comicios del 2027, dónde Moena no podrá retener todas las gobernaturas en juego, tampoco logrará la mayoría en los Congresos locales y en la Cámara de Diputados federal y esto es para muchos es el inicio del fin de Morena.
Esto no significa que desaparecerá el movimiento, sino que empezará a perder esa mayoría casi absoluta que logró alcanzar y que ante la soberbia se ha empezado a desaparecer como humo entre los dedos.
Las acusaciones que Estados Unidos realiza sobre Rubén Rocha y diez funcionarios más del estado de Sinaloa no es menor, porque de ser real, muestra que este ha sido la forma de operar de Morena en algunos otros estados de la república, algunos señalan Michoacán y Tamaulipas, los siguientes donde sus gobernadores podrían correr la misma suerte de Rocha Moya.
Pero existen otros estados donde la inacción de sus gobernadores o gobernadoras, han hecho rehén a la población que ha preferido salir de sus lugares de origen antes de sufrir los daños que podrían causarles el crimen organizado.
La gente por su parte está en espera de los comicios para no votar más por Morena. Pero esa gente aun sigue subyugada a los programas sociales y por ende a la mentira de que si no se vota por Morena se perderán esos programas sociales.
Lo que debe saber la gente es que estos programas ya están dentro de la Constitución Política y nadie, a excepción de modificaciones constitucionales pueden prohibirlos. Por tanto, la ciudadanía debe salir con valor en los comicios del 2027 y erradicar a los malos políticos que más allá de llevar a México al cambio prometido lo han dejado en un estancamiento productivo y un crecimiento menos que mediocre.
Esto lo sabe la nueva presidenta de Morena quien asegura que este movimiento no será quien encubra a malos funcionarios de los gobiernos federal, estales y municipales. Esperemos que así sea.
