La violencia en Sinaloa ha provocado una crisis económica sin precedentes, marcada por el cierre masivo de negocios, el desempleo y la incertidumbre en miles de familias, advirtió la senadora Paloma Sánchez Ramos, del Partido Revolucionario Institucional.
Señaló que, desde el inicio de la narcoguerra, 4 mil 569 negocios y empresas quebraron, lo que refleja el impacto directo de la inseguridad en la actividad económica del estado. Tan solo en los primeros tres meses de 2026, 192 comercios cerraron en Culiacán; la mayoría se ubica en el centro de la ciudad.
La legisladora destacó que esta situación genera pérdidas por 70 mil millones de pesos, así como más de 30 mil empleos perdidos, hecho que deja a miles de familias sin una fuente de ingreso y en condiciones de alta vulnerabilidad.
Criticó que, frente a esta realidad, el Secretario de Economía de Morena en Sinaloa, el encargado de generar desarrollo para el estado y resolver la crisis económica, cuestionó la existencia de los negocios cerrados en lugar de asumir su responsabilidad.
Sánchez Ramos afirmó que en Sinaloa se acumulan más de 560 días de crisis; en ese periodo, acusó, el gobierno opta por negar la gravedad de la situación mientras persisten la violencia, las pérdidas económicas y el desempleo.
Además, mencionó que los empresarios de Sinaloa no solo son extorsionados y obligados a trabajar sin ningún tipo de apoyo, ahora también son asesinados sin que el Gobierno haga algo para protegerlos, como sucedió el fin de semana con Rafael Tirado Lizárraga, dueño de “Frutería Alicia” en Mazatlán, quien había sido privado de la libertad dos días antes y cuyo cuerpo fue hallado con signos de violencia.
Finalmente, hizo un llamado a contar con un gobierno que enfrente la crisis con responsabilidad, proteja la vida y el patrimonio de las y los sinaloenses y deje de minimizar una problemática que, sostuvo, representa una de las etapas más críticas en la historia del estado.
