Los trágicos hechos ocurridos el sábado 28 de marzo durante la reinauguración del Estadio Banorte (antes Estadio Azteca) en el partido amistoso entre México y Portugal confirmaron, punto por punto, la advertencia que el diputado federal por el Partido Acción Nacional (PAN), Ernesto Sánchez Rodríguez, había lanzado días antes desde la tribuna de San Lázaro.
La semana previa al encuentro, el legislador panista presentó un Punto de Acuerdo de urgente resolución ante la Cámara de Diputados para exigir la regulación de la venta de boletos del Mundial 2026, inhibir el coyotaje, impulsar mayor inversión pública y privada en las ciudades sede, y garantizar condiciones de orden y seguridad para los visitantes nacionales e internacionales.
Su propuesta planteaba que México debía prepararse con seriedad y no improvisar ante un evento de esta magnitud.
Nadie lo escuchó. Y el sábado, la realidad habló por sí sola.
El saldo del primer gran ensayo mundialista fue devastador: Adrián ‘N’, un joven aficionado de 27 años, perdió la vida tras caer desde el segundo nivel del recinto hasta la planta baja, minutos antes del silbatazo inicial. Al menos 18 revendedores fueron detenidos por agentes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (6 mujeres y 12 hombres), todos presentados ante un Juez Cívico. Manifestantes bloquearon carriles de Periférico Sur en protesta contra la gentrificación, mientras madres buscadoras llegaron al estadio con la consigna ”¡México campeón, en desaparición!”.
A ello se sumó un colapso logístico en los accesos: filas desordenadas, señalización insuficiente, nulo estacionamiento y escaso personal de orientación.
“Ayer quedó claro que no estamos listos para enfrentar un reto de esta magnitud, donde hubo más allá de la afición, también estragos sociales que la autoridad no fue capaz de contener”, sentenció el diputado.
Sánchez Rodríguez denunció la profunda inequidad económica que representa el modelo actual de organización del torneo. Se estima que la FIFA obtendrá ingresos récord superiores a los 11,000 millones de dólares con este Mundial (un 56% más que en Qatar 2022), mientras que la inversión asociada en México ronda los 3,000 millones de dólares, con un impacto inflacionario que ya dispara los costos de hospedaje hasta un 275% en Monterrey, 250% en Guadalajara y 200% en la Ciudad de México.
“El Mundial 2026 viene a México, pero tristemente no está al alcance de todos. Hoy los boletos cuestan cientos y miles de dólares, además utilizan precios dinámicos: entre más demanda hay, más caro se vuelve. Esto provoca algo muy claro: el fútbol, que debería de ser para todos, termina siendo accesible para unos cuantos”, advirtió el legislador.
Y agregó con firmeza: “Mientras la FIFA proyecta ingresos millonarios, en México son nuestras ciudades las que asumen los costos: la seguridad, el transporte y la logística, todo financiado con recursos públicos”.
El Punto de Acuerdo presentado por el diputado Sánchez Rodríguez en San Lázaro contempla cuatro ejes fundamentales:
1. Boletos accesibles para las familias mexicanas, frenando la especulación generada por los precios dinámicos que pueden elevar una entrada de fase de grupos desde 60 hasta más de 1,000 dólares.
2. Regulación efectiva y combate frontal a la reventa (coyotaje), que durante el partido del sábado quedó exhibida con la detención de al menos 18 personas que ofrecían entradas a sobreprecios exorbitantes.
3. Apoyo financiero directo a las ciudades sede (Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey), para que los gastos de seguridad, transporte e infraestructura no asfixien las finanzas locales ni descuiden las necesidades de los ciudadanos.
4. Condiciones justas para la participación local, asegurando que la derrama económica beneficie a los comercios y trabajadores mexicanos, y no solo a las grandes corporaciones internacionales.
El legislador hizo un llamado enérgico tanto a las autoridades federales como locales, así como a los empresarios involucrados, para unir esfuerzos y garantizar que durante la llegada del turismo internacional se tengan las condiciones de paz y tranquilidad que México merece.
“Frente a esta realidad no me voy a quedar callado. Presenté este Punto de Acuerdo para corregir lo que hoy está mal y garantizar que el Mundial sí beneficie a México. Ser sede de un Mundial no es menor: implica planeación, implica visión, implica defender el interés nacional. En México no se improvisa, y cuando se trata de México hay que poner orden, equilibrio y respeto, porque el fútbol no es un lujo, es parte de nuestra identidad. Y México se respeta”, concluyó.
“Que México sea un lugar seguro y brille en el mundo aprovechando las riquezas y oportunidades”, remató el panista.
