El Papa renovó su llamamiento a la paz ante la situación en Oriente Medio y aseguró que no se puede «permanecer en silencio ante el sufrimiento de tantas personas indefensas, víctimas de estos conflictos».

Así lo expresó tras el rezo del Ángelus este domingo, donde también afirmó que «lo que las hiere a ellas, lacera a toda la humanidad. La muerte y el dolor provocados por estas guerras son un escándalo para toda la familia humana y un grito ante Dios», como ha dicho dirigiéndose a la multitud congregada en la plaza de San Pedro.

 León XIV aseguró que «sigue con tristeza» los avances de la situación en Oriente Medio así como «en otras partes del mundo devastadas por la guerra y la violencia» y ha pedido que «cesen las hostilidades y que se abran finalmente caminos de paz» que estén basados «en el diálogo sincero y en el respecto a la dignidad de cada persona humana».